Un equipo de científicos ha propuesto un innovador método para observar planetas rocosos similares a la Tierra orbitando otras estrellas, utilizando un parasol estelar en conjunto con un telescopio terrestre de gran tamaño. La idea, conocida como Hybrid Observatory for Earth-like Exoplanets (HOEE), busca superar los límites actuales en la captura de imágenes directas de planetas extrasolares.
Este concepto implica un parasol estelar, situado a unos 175,000 kilómetros de la Tierra, que se despliega en una órbita elíptica. Este dispositivo bloquearía la luz de la estrella objetivo, permitiendo a los telescopios terrestres captar la luz reflejada por los planetas. Se estima que HOEE podría observar sistemas estelares a aproximadamente 20 años luz del Sistema Solar, con una sensibilidad suficiente para detectar exoplanetas de la misma clase que la Tierra.
El parasol estelar tendría una configuración compuesta por 48 pétalos de 24,5 metros de longitud cada uno, y un disco central de 50 metros de diámetro. Podería reconfigurarse con precisión de 6 metros a través de micropropulsores, lo que permitiría mantener una alineación precisa con la estrella objetivo. Con su trayectoria, el parasol estelar podría mantener una alineación precisa con la estrella, permitiendo un estudio detallado de su entorno. La idea es que el parasol estelar viajase plegado dentro del cohete y, una vez en el espacio, se desplegase.
HOEE no solo aspira a mejorar la observación de planetas extrasolares, sino también a buscar señales de vida en estos cuerpos celestes. Los científicos buscan identificar estrellas activas que generen auroras en planetas rocosos orbitando estrellas del tipo F, G y K, que son similares al Sol. La búsqueda se centrará en estrellas en sus primeros 1000 millones de años de vida, en la secuencia principal. Se esperan hallar exoplanetas prometedores que puedan albergar vida, buscando líneas espectrales que indiquen la presencia de nitrógeno y oxígeno en las atmósferas de estos planetas.
El proyecto HOEE, aunque prometedor, requeriría una inversión significativa, estimada en alrededor de 1000 millones de dólares. El diseño definitivo probablemente utilizaría una estructura inflable para reducir la masa total en el lanzamiento a menos de 1500 kg. La NASA ha respaldado este concepto, lo que invita a la esperanza de que en un futuro cercano, HOEE pueda convertirse en una realidad. El estudio, publicado en la revista Nature Astronomy el 27 de febrero de 2026, ofrece una visión detallada de cómo este híbrido de observatorio terrestre y parasol estelar podría revolucionar nuestra comprensión de los planetas similares a la Tierra en otros sistemas estelares.