Chihuahua, Chih.- En un ambiente cargado de simbolismo, la ciudad conmemoró el pasado 12 de octubre los 317 años de su fundación, celebración que tuvo lugar en la Plaza de Armas, frente al monumento a Antonio de Deza y Ulloa. El acto contó con la participación de autoridades municipales y estatales, así como de representantes de los tres niveles de gobierno.
El alcalde suplente, René Xavier Chavira Venzor, encabezó las actividades cívicas, acompañado por el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, entre otros funcionarios. Durante la ceremonia, se efectuó el izamiento de la bandera y una guardia de honor ante el monumento del fundador, con el objetivo de preservar y honrar la memoria histórica de la ciudad.
El cronista de la ciudad, Rubén Beltrán Acosta, recordó la importancia de reconocer no solo a Deza y Ulloa, sino también a los vecinos que participaron en la toma de decisiones que dieron origen a la población. Destacó la relevancia de recordar a los habitantes de Santa Eulalia y del Real de Minas, quienes votaron en la decisión crucial que llevó a la fundación de la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua.
Beltrán Acosta explicó que los nombres de estos personajes no solo se encuentran inscritos en la piedra detrás del monumento a Deza y Ulloa, sino que también permanecen en la nomenclatura urbana, ya que varias calles de la colonia San Felipe llevan los nombres de aquellos que intervinieron en el proceso fundacional.
En 1709, Antonio de Deza y Ulloa, como gobernador de la Nueva Vizcaya, convocó a 16 vecinos notables para decidir si la población debía establecerse en Santa Eulalia o en el valle cercano a la confluencia de los ríos Chuvíscar y Sacramento. La votación quedó empatada: ocho participantes favorecieron Santa Eulalia y los otros ocho se inclinaron por el valle. Ante la igualdad de opiniones, Deza y Ulloa ejerció su voto de calidad a favor del segundo sitio, decisión que determinó el establecimiento de la población el 12 de octubre de 1709.
Aquel acuerdo, según Beltrán Acosta, constituye uno de los episodios fundamentales en la historia de Chihuahua, pues definió el lugar donde crecería una comunidad que, con el paso de los siglos, sería el principal centro político, económico y administrativo del estado.
La conmemoración del 12 de octubre también coincide con otros acontecimientos históricos relevantes, como la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492, y el paso de Benito Juárez a la ciudad en 1864, durante la intervención francesa, lo cual la convirtió en un punto estratégico para la continuidad de la República.
La celebración del 317 aniversario reunió distintas etapas del pasado: el nacimiento de la población minera, la decisión de sus primeros vecinos, la evolución de la ciudad y los acontecimientos nacionales que marcaron su desarrollo. El mensaje de la conmemoración es mantener presente que la historia de Chihuahua se construyó a partir de decisiones que siguen teniendo consecuencias en el presente.