A unos días de la celebración del Hanal Pixán, los productores de flores de TZUCACAB se encuentran bajo la amenaza de fuertes lluvias que podrían comprometer su cosecha. Según los floricultores de la región, este exceso de precipitación y la elevada humedad podrían poner en riesgo la producción, especialmente de flores delicadas como el cempasúchil.
Carlos Chan, productor local, ha señalado que gran parte de la producción ya se encuentra prácticamente lograda en los campos, y algunos agricultores han incluso comenzado con los primeros cortes de prueba. A pesar de estas avances, el temor principal es que el agua constante pueda echar a perder los esfuerzos de meses a tan poco tiempo de la venta fuerte.
Las lluvias constantes, según los agricultores, fomentan la proliferación de hongos agrícolas, patógenos que pudren rápidamente los tallos y las raíces de las plantas, y pueden manchar o dañar los pétalos. En los días recientes, los nublados solo derivaron en precipitaciones aisladas en ciertos puntos del municipio, pero la humedad ambiental combinada con las lluvias ligeras pero constantes sufren ya está comprometiendo la calidad y el volumen de la cosecha destinada a las ofrendas tradicionales.
El espelón, insumo indispensable para la elaboración del pib o mucbilpollo, también es altamente sensible al estancamiento de agua en la milpa. Según los agricultores, la humedad excesiva durante su etapa final de desarrollo provoca el desprendimiento prematuro de la flor, la aparición de hongos en las vainas bajas y la pudrición del grano dentro de la cáscara antes de su cosecha. Esto suele encarecer drásticamente su precio en los mercados tradicionales durante la víspera del Hanal Pixán.