La Fiscalía General de la República (FGR) ha anunciado que Inés Gómez Mont se encuentra enfrentando tres órdenes de aprehensión en México, vinculadas a presuntos delitos de delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal equiparada, según reveló durante la conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La noticia se dio a conocer tras la detención de Gómez Mont el 30 de octubre por autoridades migratorias de Estados Unidos, en el estado de Florida. La FGR explicó que una de las órdenes de aprehensión fue solicitada por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, mientras que las otras dos se originaron de investigaciones por presunta defraudación fiscal.
Según las indagatorias, Gómez Mont habría recibido en cuentas bancarias personales recursos provenientes de un esquema de desvío y triangulación de dinero público a través de empresas ficticias. Esta investigación se relaciona con contratos del organismo federal encargado de la prevención y readaptación social, responsable de los centros penitenciarios federales, involucrando sumas cercanas a 2 mil 450 millones de pesos.
La exconductora también habría declarado ingresos inferiores a los realmente obtenidos durante los ejercicios fiscales 2014 y 2016, lo que habría ocasionado una omisión en el pago de impuestos superior a 13 millones de pesos, según las investigaciones ministeriales.
La FGR señaló que en septiembre de 2025, solicitó a Estados Unidos la detención provisional de la investigada con fines de extradición. La dependencia informó que la detención en octubre obedeció a la situación migratoria de Gómez Mont, cuya resolución está en manos de las autoridades estadounidenses. En caso de que se determine su deportación, la Fiscalía prevé ejecutar las órdenes de aprehensión cuando llegue a territorio mexicano.
La FGR reiteró que Inés Gómez Mont mantiene su derecho a la presunción de inocencia y que únicamente los tribunales mexicanos podrán determinar su responsabilidad penal. La institución no ofreció detalles sobre el destino de los recursos investigados ni acreditó las cifras sobre artículos de lujo mencionadas durante la conferencia.