Chihuahua, Chih. — Jorge Treviño, presidente de Coparmex, ha advertido que la crisis en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es más que una simple bomba de tiempo. Según él, las recientes protestas y tomas de instalaciones son solo el efecto visible de un colapso estructural mucho más profundo. El empresario cuestiona que esas dependencias clave sean utilizadas como herramientas políticas en lugar de garantizar certeza, desarrollo y bienestar para los ciudadanos.
Desde su perspectiva, las deficiencias en el sector no se limitan a un problema de presupuesto, sino que reflejan fallas arraigadas que ningún gobierno ha abordado desde la raíz. El verdadero desafío del IMSS, sostiene, es una reestructuración profunda que requiere operar con absoluta transparencia y rendición de cuentas constante. Además, subraya que la asignación del personal debe basarse en capacidades técnicas y méritos médicos, no en cuotas políticas.
“Es un tema muy profundo que debe abordarse ya, porque con la salud no se juega”, afirmó. Enfatizó que no puede aspirarse a ser un país en desarrollo cuando exista un sistema “tan precario” como el actual en México.
El organismo patronal hizo un llamado enérgico a las autoridades para que asuman su responsabilidad y corrijan las fallas del sistema con la máxima prioridad. “Esto no es un tema de ideología ni de colores. Es un tema de México que tenemos que arreglar cuanto antes. No podemos dejar que siga gente muriendo en los pasillos”, sentenció.
Lamentó que temas básicos estén descuidados y los dejen en último plano, afirmando que “hay mucha tarea por hacer”. Este panorama ha sido confirmado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que, a través de un comunicado, ha señalado que las protestas del personal del IMSS en el país evidencian una crisis nacional que requiere atención inmediata. Según el CCE, estas movilizaciones hacen visible la profundidad de las carencias que requieren soluciones de fondo.
“En Chihuahua la situación es crítica y los empresarios lo hemos señalado desde hace mucho tiempo”, subrayó la cúpula empresarial. El CCE destaca que, en esta ocasión, son los propios trabajadores quienes denuncian desde el interior de la institución las deficiencias en personal, infraestructura, medicamentos, insumos y equipamiento, “rezagos que el sector empresarial ha venido advirtiendo de manera reiterada”.