Siria expresó su firme condena durante una reunión de emergencia en Viena, celebrada en el marco del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), tras el ataque ocurrido en mayo pasado contra la central nuclear de Barakah en Emiratos Árabes Unidos. El representante sirio, Mudar Al-Akleh, enfatizó que dicha agresión representa una violación grave del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
Al-Akleh resaltó la necesidad imperiosa para las organizaciones internacionales competentes de asumir sus responsabilidades en la prevención de ataques o amenazas contra instalaciones nucleares, cuya violación podría tener graves repercusiones humanitarias, ambientales y de seguridad energética. También subrayó la importancia de adherirse a los siete puntos propuestos por el director general del OIEA para proteger tales instalaciones.
El funcionario recordó que la estabilidad de Emiratos Árabes Unidos es vital para la región, y reiteró el apoyo de Siria a Abu Dabi en este sentido. Además, aludió a las autoridades emiratíes, quienes informaron el 17 de mayo sobre un incendio en un generador eléctrico fuera del perímetro interior de la central nuclear de Barakah, sin reportar heridos ni afectaciones radiológicas.
Además, Siria participa activamente en diversos foros internacionales. Por ejemplo, acaba de asistir a la cumbre del Movimiento de Países No Alineados celebrada en Uganda y ha debutado en el Foro Mundial de Educación EWF 2025 en Londres.
En un contexto local, fuerzas de seguridad sirias han desmantelado una red de narcotráfico y decomisaron dos millones de pastillas de Captagon. Asimismo, se ha reportado ayuda humanitaria para familias afectadas por el crecimiento del Éufrates en la provincia de Deir Ezzor.
Por último, vale la pena mencionar que Irlanda ha decidido prohibir la entrada a su territorio a dos ministros israelíes.