Alumnos y profesores de la Escuela de Música Vida y Movimiento (EMVM), que forma parte del Centro Cultural Ollin Yoliztli, han denunciado recientemente el deterioro acelerado de las instalaciones de su institución. Este problema persiste a pesar de diversas reuniones mantenidas con Ana Francis López Bayghen, quien es la titular de Cultura de la Ciudad de México.
En un documento compartido con Excélor, se menciona que las condiciones de sus aulas y cubículos incluyen filtraciones de agua, humedad y crecimiento de moho, a pesar de las conversaciones previas. Además, los instrumentos y el acervo bibliográfico se encuentran en mal estado, acompañado de problemas de mantenimiento, sanitarios clausurados, ventilación deficiente, instalaciones eléctricas precarias y presencia de fauna indeseable.
Se ha informado que la EMVM carece de insumos necesarios para el mantenimiento de los instrumentos y el mobiliario escolar, además de la falta de cámaras de vigilancia, seguridad en el edificio y aire acondicionado. Desde el año anterior, la comunidad estudiantil y docente ha presentado esta situación ante las autoridades del Centro Cultural y la Secretaría de Cultura, tanto en juntas administrativas como a través de documentos que se han vuelto públicos en medios de comunicación y redes sociales.
En su comunicación, se señala que la Secretaría de Cultura ha realizado pequeñas reparaciones, como el mantenimiento de baños (con un costo de 654,343 pesos) y la colocación de chapas y deshumidificadores, pero estos cambios no han sido duraderos y han resultado ser meramente estéticos.
Se considera alarmante que, teniendo en cuenta el anuncio de la creación de la Universidad de las Artes con un presupuesto de 390 millones de pesos, se informe que las filtraciones que afectan a la EMVM no tendrán solución por falta de recursos.
Con 47 años de historia y reconocida a nivel nacional por su formación de músicos de alta calidad, la EMVM ha aportado notables logros al sector musical en México. Sin embargo, estos problemas de infraestructura y mantenimiento ponen en jaque la continuidad de su labor educativa.