El consumo de los hogares en México fue el principal factor impulsor del crecimiento económico durante el primer semestre de 2026, contribuyendo con 1.5 puntos porcentuales, lo que representa casi el 95% del avance del Producto Interno Bruto (PIB) del 1.1 por ciento anual.
Según los datos de la Oferta y Demanda Global, el consumo del gobierno aportó 0.3 puntos porcentuales, y la inversión fija bruta solo 0.1 puntos, una cifra significativamente menor que el -1.6 puntos que contribuyó en el primer semestre del año anterior.
Las exportaciones de bienes y servicios sumaron 3.4 puntos, mientras que las importaciones restaron 6.7 puntos, según registros del INEGI. Durante el período, el consumo privado creció un 2.1 por ciento anual, el gasto del gobierno se expandió 2.6 por ciento y la inversión productiva logró un crecimiento del 0.3 por ciento. Las exportaciones y las importaciones se incrementaron a tasas de 8.1 y 14.7 por ciento, respectivamente.
La formación bruta de capital fijo contribuyó con 0.9 puntos porcentuales durante el segundo trimestre, mientras que el consumo del gobierno aportó 0.3 puntos, y las exportaciones sumaron 6.1 puntos. Sin embargo, la resta de 6.5 puntos de las importaciones superó a las exportaciones.
De acuerdo con Ernesto O’Farrill, presidente de Bursamética, el consumo privado sugiere un crecimiento moderado, dado el comportamiento cauteloso de las familias ante factores de incertidumbre económica. “Los datos recientes de consumo privado y las Ventas de la ANTAD indican un mercado interno débil”, señaló O’Farrill.
Para Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina en Goldman Sachs, la inversión seguirá siendo afectada por la incertidumbre tanto interna como externa, en particular la política comercial de Estados Unidos y la revisión del T-MEC. La inversión fija bruta representó 21.8 por ciento del PIB, un 0.6 por ciento más que en el trimestre previo.
Para Monex, si bien la inversión mostró un desempeño favorable en el segundo trimestre, impulsada principalmente por la construcción, persisten dudas sobre la sostenibilidad de su recuperación, especialmente ante la moderación en el rubro de maquinaria y equipo al final del trimestre y la debilidad que ha caracterizado a este componente durante los últimos dos años. “El avance del proceso de consolidación fiscal será crucial para fortalecer la confianza de inversión a mediano y largo plazo”, argumentaron.
Julio A. Santaella, ex presidente del INEGI, resaltó que los datos de la Oferta y Demanda Global del segundo trimestre de 2026 muestran una recuperación del consumo privado, una reactivación de la inversión fija bruta y un crecimiento acelerado de las exportaciones e importaciones de bienes y servicios.
En Monex prevén que el consumo mantendrá un desempeño moderado, resultado de la postura cautelosa de los hogares que, a pesar de la disminución de la inflación, mantiene niveles bajos de confianza y dinamismo del mercado laboral. Goldman Sachs, por su parte, prevé que la actividad económica en México será afectada por la baja confianza empresarial y el ciclo crediticio, aunque destacan los aumentos del salario mínimo, un mercado laboral sólido y las obras públicas, que deberían impulsar la demanda interna. Además, las exportaciones de manufacturas no automotrices se beneficiarán del sólido ciclo de inversión en IA de Estados Unidos.