La presencia del gusano barrenador del ganado requiere nuestro inmediato compromiso: PAS
Hoy asumo la responsabilidad de abordar un desafío que afecta directamente a la economía, la salud animal y la salud pública de Sinaloa: la presencia del gusano barrenador del ganado, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax. Este insecto se alimenta de tejidos vivos de animales y seres humanos, causando una infestación que se llama miasis. Las consecuencias pueden ser graves, incluyendo lesiones, infecciones, pérdida de productividad y, en casos extremos, la muerte.
Después de décadas de esfuerzos para erradicar esta plaga, en noviembre de 2024 regresó a México. Hasta septiembre de 2026, se registraron más de 40,000 casos en animales, con impacto en la producción pecuaria y el comercio ganadero. Asimismo, se notificaron 780 casos confirmados en humanos y ocho defunciones, según el informe de la Secretaría de Salud, al 16 de octubre de 2026.
Las condiciones climáticas, el movimiento del ganado y las características de nuestras áreas productivas hacen necesaria la implementación de estrategias diferenciadas para la vigilancia epidemiológica. Económicamente, las infestaciones pueden disminuir la producción de carne, elevar los costos veterinarios y poner en riesgo la competitividad de los productores sinaloenses. Por eso, Sinaloa necesita una respuesta preventiva, territorial y coordinada.
Desde el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense, la diputada Jesús Angélica Díaz Quiñónez y yo proponemos un programa estatal integral de prevención, vigilancia y control del gusano barrenador, basado en el enfoque de Una Salud. Este programa incluye cinco acciones prioritarias:
- Fortalecer la vigilancia epidemiológica y establecer brigadas veterinarias móviles en las regiones ganaderas de mayor riesgo.
- Crear mecanismos de apoyo económico y atención sanitaria para pequeños productores afectados.
- Implementar campañas gratuitas de revisión, prevención y atención de heridas en mascotas, en particular en comunidades vulnerables.
- Capacitar al personal de salud para detectar y atender oportunamente los casos de miasis humana.
- Establecer una mesa interinstitucional que reúna a autoridades federales, estatales y municipales, universidades y organizaciones ganaderas, con presupuesto asignado, indicadores de seguimiento y resultados públicos.
Consideramos que proteger la sanidad animal también significa proteger la economía familiar, la seguridad alimentaria y la salud de nuestra población.