La Secretaría de Salud ha presentado una estrategia integral para combatir el Mpox, enfocada en interrumpir las cadenas de transmisión, prevenir complicaciones y garantizar el cuidado oportuno de las personas afectadas. Este plan se implementa mediante acciones coordinadas en varios campos, incluyendo la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico, la atención médica, la comunicación de riesgos y la vacunación selectiva.
El director general del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/SIDA y Hepatitis (Censida), Juan Luis Mosqueda Gómez, explicó que la estrategia implica la identificación rápida de casos, el seguimiento de contactos y la evaluación clínica y epidemiológica para determinar las medidas de prevención, vacunación y atención necesarias. La vacunación selectiva se dirige a contactos directos de casos, personas con mayor probabilidad de adquirir el Mpox o desarrollar complicaciones, según la valoración del personal de salud. La orientación sexual y la identidad de género no determinan la elegibilidad para recibir la vacuna.
Mosqueda Gómez destacó que la evidencia científica y organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud recomiendan una estrategia focalizada, permitiendo dirigir el biológico a las personas que pueden obtener un mayor beneficio epidemiológico, en lugar de una vacunación masiva. Se subrayó la importancia de identificar y atender casos sospechosos de manera oportuna, sin esperar necesariamente el resultado definitivo del laboratorio cuando se cumplen los criterios epidemiológicos establecidos para iniciar las medidas de control correspondientes.
La estrategia se implementa bajo la coordinación de la Secretaría de Salud, a través del Censida, el Centro Nacional para la Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece), la Dirección General de Epidemiología (DGE), los servicios clínicos y las organizaciones de la sociedad civil, con base en recomendaciones internacionales y experiencias de otros países. La ruta de atención comprende la identificación de contactos y personas con mayor riesgo de exposición, la valoración por personal de salud, la aplicación de la vacuna cuando corresponda y el registro y seguimiento posterior. Se contempla una segunda dosis cuatro semanas después de la primera, por lo que es importante completar el esquema recomendado.
Entre los efectos posibles después de la vacunación se encuentran enrojecimiento, comezón, induración y una marca en el sitio de aplicación que puede persistir durante semanas o meses. Las personas permanecen en observación después de recibir la dosis, y las sedes deben estar preparadas para responder a posibles reacciones inmediatas.
La secretaria de Salud Pública de la Ciudad de México, Nadine Gasman Zylbermann, afirmó que la estrategia de control de Mpox en la Ciudad de México, desarrollada por CENSIDA y que replicará el Sistema Condesa, ampliará la protección mediante la inmunización focalizada, basada en evidencia científica y criterios de equidad, permitiendo aprovechar eficientemente los recursos disponibles. Gasman Zylbermann señaló que, aunque la Mpox ha dejado de ser una emergencia sanitaria internacional, su transmisión continúa, por lo que se mantiene la importancia de la prevención, la vigilancia epidemiológica y la atención oportuna.
La Clínica Especializada Condesa juega un papel crucial en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las personas con Mpox, proporcionando atención ambulatoria y referencia hospitalaria cuando se presentan complicaciones.
La presentación de la estrategia contó con la presencia de la asesora en enfermedades transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en México, Mónica Patricia Guardo Martínez, el diputado federal Jaime López Vela y de la Asociación Mexicana de Vacunología, Rodrigo Romero Feregrino.
La Secretaría de Salud reitera la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica, facilitar el acceso oportuno a los servicios de salud y brindar información clara, sin estigma ni discriminación, como elementos fundamentales para el control del Mpox.