A partir de este día, las instituciones educativas de nivel básico en la región Lagunera han implementado las indicaciones del decreto federal que restringe el uso de teléfonos celulares en las aulas. El objetivo principal es promover la concentración y la atención de los estudiantes durante la jornada escolar, manteniendo estos dispositivos en sus hogares.
Flor Rentería Medina, coordinadora de Servicios Educativos en la Comarca Lagunera de Coahuila, informó que la Subsecretaría de Educación Básica envió un comunicado a todas las escuelas con las disposiciones oficiales, para su inmediata aplicación. “El celular debe permanecer en casa durante la jornada escolar, incluido el receso, por lo que no es necesario que los alumnos lleven estos dispositivos a la escuela”, enfatizó Rentería Medina.
La coordinadora destacó la importancia de que los directores de las escuelas informen y involucren a la comunidad, a los padres de familia, tutores y personal docente sobre esta restricción. “Es crucial que todos estemos informados sobre la restricción del uso del celular y se realice una campaña de concientización para que se aplique adecuadamente”, añadió Rentería Medina, subrayando la necesidad de que los padres de familia sigan estas recomendaciones.
Se explicó que existen excepciones específicas en el decreto, aplicables “cuando el maestro considere que el celular será utilizado como un medio formativo o didáctico, o cuando el alumno presente alguna condición atípica de salud, movilidad o situación de emergencia”, explicó Rentería Medina. Para abordar cualquier imprevisto familiar, las escuelas establecerán canales de comunicación directos, como “un teléfono o dos teléfonos de la escuela visibles para que los padres de familia puedan tener comunicación con sus hijos en caso de requerirlo”, detalló la coordinadora.
Aunque el decreto establece una prohibición general para el uso de estos aparatos dentro de los planteles, Rentería Medina aclaró que la estrategia no contempla sanciones punitivas para los estudiantes, sino que se centra en un enfoque formativo basado en la corresponsabilidad. “La medida busca concientización, compromiso y corresponsabilidad, sin establecer sanciones. Estamos en un ámbito formativo y todos debemos atender de manera corresponsable”, enfatizó la coordinadora.
Estas acciones buscan recuperar espacios de oportunidad para fomentar una mayor interacción cara a cara entre los estudiantes. “Propiciar la convivencia, el diálogo, la práctica de valores como ayudarnos, conocernos y ser parte activa de la comunidad escolar, fortaleciendo los vínculos afectivos”, aseguró Rentería Medina.