Un grupo de 24 patinadores, vestidos con disfraces del Halloween, fue detenido en San Pedro Garza García, Nuevo León, por no contar con el permiso requerido para celebrar esta actividad en la vía pública.
La intervención de las autoridades se llevó a cabo en la calzada Mauricio Fernández Garza, en el cruce de Bosques del Valle y Vasconcelos, al finalizar el sábado. Seis hombres y 18 mujeres fueron detenidos.
Los patinadores, tras ser puestos a disposición de Justicia Cívica, se enfrentarán a las disposiciones del reglamento municipal, según lo establece el artículo 114 del Reglamento de Movilidad, Tránsito y Seguridad Vial de San Pedro Garza García.
Según este artículo, cualquier concentración recreativa o deportiva que pueda afectar la circulación vial debe presentar un aviso por escrito ante la autoridad municipal con al menos 10 días de anticipación, para que se implementen las medidas de seguridad necesarias.
El día domingo, los espectaculares personajes de Halloween marcharon desde el Monumento a la Revolución hasta el Zócalo de la Ciudad de México (CDMX).
En su recorrido, causaron miedo y contagiaron a cientos de personas que se reunieron para observar la marcha anual de los muertos vivientes. Los asistentes lucían vestidos con atuendos de zombies, monstruos, asesinos seriales, payasos malditos, carniceros diabólicos, médicos psicópatas, monjes maníacos y soldados de élite y cazadores del Apocalipsis.
Adriana Fuentes, disfrazada de asesina serial capitalina, explicó: “Nos gusta mucho el maquillaje en mi familia y a mí, así que decidimos estar aquí”.
Viridiana Rocha, quien representaba a Ana Lilo zombie, agregó: “La falda es la que cuesta más trabajo, es alrededor de unas seis horas estarla elaborando”.
Vania, que se convirtió en una heladera zombie de Tizayuca, comentó: “El disfraz y todo como una semana en hacerlo y ya maquillaje como media hora”.
A pesar del aspecto perturbador, la Marcha Zombie 2026 se desarrolló en un ambiente familiar, en el que los más pequeños enfrentaron sus miedos. Los patinadores declararon que marchan por la unión que existe entre ellos y consideran que es una buena causa.
Julio César, disfrazado de soldado con indicativo Pantera, dijo: “Por la comunidad y, la verdad, la unidad que tenemos todos los de Umbrella”.
Rocha, también, subrayó: “Es una causa social, en este caso, la Marcha Zombie recauda lo que es alimentos para el banco de alimentos”.
A pesar de los personajes infernales, los asistentes reconocieron que la marcha de los malditos es un evento muy familiar y que ya se ha convertido en una tradición. “Principalmente el tema familiar, hay muchas familias aquí conviviendo y pues esto es parte de nuestras, ahora sí que también, tradiciones aquí en México”, agregó Fany Jiménez, visitante de Tultitlán.