CIUDAD DE MÉXICO – Britney Spears denunció a su hermana, Jamie Lynn Spears, y a su ex esposo, Kevin Federline, por supuestos malos tratos sufridos en distintos momentos de su vida familiar. La cantante, de 44 años, explicó que busca construir una nueva familia lejos de ellos.
En su publicación en Instagram, Spears compartió una imagen de la actriz Dakota Fanning haciendo una señal obscena en la película Uptown Girls, recordando situaciones vividas durante sus visitas a Luisiana en la pandemia. “Jamie Lynn nunca me dejó cargar a mi sobrina Ivy ni una sola vez cuando la visitaba en Luisiana durante la pandemia en viajes de dos semanas”, escribió Britney. También dirigió sus acusaciones a Federline, padre de sus hijos Sean Preston y Jayden James, de 21 y 20 años respectivamente.
“¡Kevin no me dejaba usar el baño cuando iba a recoger a mis hijos a su casa!”, agregó la intérprete de “Toxic”, quien aseguró que ambos la hicieron sentir como una esclava mientras trabajaba para su padre. “¡Encontraré una nueva familia!”, concluyó.
La publicación llegó días después de que se revelara que Federline enfrenta una deuda de alrededor de 117 mil dólares con City National Bank, correspondiente a una tarjeta de crédito, una línea de crédito y un sobregiro, según documentos obtenidos por Page Six. El adeudo se remonta a noviembre de 2024, periodo en el que Britney realizó su último pago de manutención para sus hijos.
Spears estuvo casada con Federline entre 2004 y 2007 y durante varios años le entregó 40 mil dólares mensuales a su ex esposo, cantidad que se redujo a 20 mil dólares cuando su hijo mayor cumplió 18 años, hasta que los pagos concluyeron tras la graduación de Jayden. La relación entre Spears y Jamie Lynn ha estado fracturada desde hace varios años, debido a las diferencias relacionadas con la tutela legal que controló la vida personal y financiera de la cantante durante casi 14 años, y que terminó en noviembre de 2021.