El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, ha visitado a familias damnificadas por el frente frío número 2 en la colonia Pénjamo, en el puerto de Chiltepec, y propone implementar un censo para aquellas que deseen reubicarse.
La experiencia de doña Gloricel de la Cruz Obando es similar a la de muchos residentes de la colonia Pénjamo, en el puerto de Chiltepec, quienes vieron sus viviendas afectadas por el avance del mar. Diferente a situaciones anteriores, en las que la falta de atención y la falta de apoyo por parte de las autoridades fue común, las familias afectadas por este frente frío tendrán soluciones, gracias al recorrido realizado por el gobernador Javier May Rodríguez en la zona afectada del municipio de Paraíso.
Doña Gloricel, originaria de Playa Bruja, relata cómo enfrentó las previas incursiones del mar. “Nunca vino nadie a ayudarnos, nos prometieron casas, pero fue una falsa promesa. El alcalde de Paraíso nos pedía escrituras, pero ¿dónde vamos a conseguir 20 o 30 mil pesos para eso?”, explica.
En el lugar donde ahora solo se ven montículos de arena, señala doña Gloricel, allí quedó la primera casa que cayó ante la marea en Playa Bruja. La estructura fue el hogar de su nuera, a quien inmediatamente recibió, y aún la aloja debido a la falta de cualquier apoyo gubernamental. Las casas de su cuñada y su suegra también sucumbieron rápidamente ante el avance del mar.
“Nunca nos han ayudado, siempre nos dijeron que nos iban a apoyar, pero no fue así. Por eso estoy contenta porque el gobernador Javier May nos visitó y nos prometió que nos ayudará a salir de aquí con una casa, porque estamos muy cerca del mar”, enfatiza doña Gloricel.
El gobernador Javier May, acompañado del comandante de la Tercera Región Naval, el vicealmirante Juan Carlos Vera Salinas, la presidenta municipal de Paraíso, María Elisa Hernández Flores, y el coordinador del Instituto de Protección Civil del Estado de Tabasco, Armando Pulido Pardo, visitó a las familias damnificadas. El mandatario aseguró: “No por la fuerza, se trata de que ustedes estén de acuerdo. Ya monitoreamos el avance del mar y vemos que es necesario reubicar a la gente porque la vida es lo más importante. El mar sigue aumentando. Vamos a informarles y a estar cerca”.
Doña Ingrid Sáenz, otra residente de Playa Bruja que perdió su hogar, extendió sus brazos agradecida. “Estoy muy contenta porque después de tres años de pedirle a Dios ayuda, finalmente el gobernador nos visitó”, exclama.