TIJUANA, BC.- El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos a experimentar con un dispositivo llamado “rayo de calor”, conocido en inglés como Sistema de Denegación Activa (ADS), según un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, publicado por CNN.
El ADS proyecta un haz invisible de ondas electromagnéticas que produce una intensa sensación de ardor en la piel. Según las fuerzas armadas estadounidenses, puede alcanzar hasta un kilómetro de distancia y desencadenar una reacción instintiva de alejamiento. El hormigueo puede persistir entre 10 y 15 minutos.
La autorización permite el uso temporal del sistema durante siete meses, con responsabilidad del DHS para desarrollar tácticas, técnicas y procedimientos. No obstante, personal del Departamento de Defensa no podrá operarlo. Aunque no implica un despliegue operativo inmediato, la medida abre el terreno para pruebas y planificación futuras.
El DHS señala que evalúa nuevas tecnologías para fortalecer sus operaciones fronterizas. El sistema ADS fue anteriormente considerado para dispersar multitudes, pero nunca implementado en la frontera. En 2018, la secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen rechazó una propuesta similar y, brevemente, se desplegó en Afganistán.
La posible incorporación del ADS a las operaciones de vigilancia migratoria plantea preocupaciones sobre el uso de la fuerza, los riesgos para civiles y la responsabilidad por lesiones. Exfuncionarios citados por CNN señalan que, cerca de ríos, el dolor podría impulsar a personas hacia el agua, incrementando el riesgo de ahogamiento. Además, hay dudas legales y de soberanía sobre el alcance del sistema, ya que podría afectar a personas en territorio mexicano.
La decisión actual permite pruebas y planificación, pero no confirma un despliegue operativo. Abre un nuevo debate sobre el uso de tecnología militar en tareas de control migratorio y las garantías necesarias para proteger a quienes intentan cruzar la frontera.