Los insectos liberan compuestos químicos para atraer a compañeros de especie y aparearse. Un estudio ha implementado un nuevo sistema más eficiente para producir estas señales químicas, utilizando este ‘lenguaje secreto’ para confundir y atrapar plagas.
Las feromonas son una técnica sostenible en el control de plagas. / iStock
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un método simple, económico y escalable para obtener feromonas de forma sostenible. Este sistema permite reducir hasta un 60% los costes de producción, simplificar el proceso químico y generar hasta un kilo de feromonas, en comparación con los miligramos o gramos obtenidos en experimentos previos.
Los resultados, publicados en Nature, destacan este método como una alternativa ecológica a los pesticidas convencionales. Las feromonas sexuales son compuestos químicos que los insectos liberan para atrayendo a individuos de su misma especie y aparearse.
En agricultura, se busca interferir con este ‘lenguaje secreto’ de los insectos para confundirlos o atraparlos. El proceso tradicional de producción de feromonas es complejo, con varias etapas, resultados inestables y reactivos químicos costosos y contaminantes.
El nuevo método resuelve estos problemas mediante un enfoque innovador que permite realizar todo el proceso en un solo paso. Este se basa en los alquinos, moléculas muy reactivas formadas por átomos de carbono, que sirven como punto de partida para la síntesis.
Los alquinos actúan como ‘bloques de construcción’ para obtener compuestos más complejos, incluyendo las feromonas. Sin embargo, los alquenos pueden adoptar dos formas: cis (Z) y trans (E). Solo una forma trans (E) es necesaria para producir feromonas.
El principal reto es obtener alquenos trans (E) de manera selectiva. Los métodos tradicionales utilizan dos rutas: una que incluye plomo, un metal tóxico, y otra complicada y costosa a altas temperaturas con sodio metálico en amoniaco.
El equipo del CSIC ha simplificado este proceso en uno solo. La clave está en el uso de paladio como catalizador, que acelera y dirige la reacción hacia el resultado deseado sin necesidad de ligandos o complejos catalizadores.
“Este método no utiliza cantidades altas de sales comerciales de paladio, lo que simplifica mucho el proceso frente a los métodos existentes que empleaban reactivos costosos y poco sostenibles”, explica Antonio Leyva, investigador del CSIC.
El trabajo ha demostrado ser aplicable a la producción de compuestos industriales como las feromonas agrícolas. El rendimiento alcanzó el 94%, produciendo hasta un kilogramo, una cantidad significativamente mayor que los miligramos o gramos típicos en laboratorios.
“La metodología desarrollada presenta viabilidad industrial y reduce significativamente los costes de producción frente a las rutas tradicionales”, añade Marta Mon, investigadora postdoctoral del estudio.
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