En un mundo cada vez más conectado y digitalizado, la identidad de las personas se ha vuelto un tema de gran relevancia. En México, la ley ha establecido la Clave Única de Registro de Población (CURP) como la fuente única de identidad de las personas, y su interconexión con registros de autoridades y particulares ha generado una preocupación sobre la protección de la privacidad y la seguridad de los datos personales.
La CURP es una secuencia de 18 caracteres que identifica de forma individual a mexicanas, mexicanos y extranjeras con estancia regular, y su uso es obligatorio en todos los trámites y servicios. La ley también establece que la CURP se interconectará con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, la Base Nacional de Carpetas de Investigación, el Banco Nacional de Datos Forenses y otros registros administrativos y particulares.
La Plataforma Única de Identidad es el sistema que permitirá la interconexión de estos registros, y su uso estará condicionado a un Folio Único de Búsqueda o a un número de carpeta. Las empresas de sectores como la salud, la educación, la telecomunicación y la seguridad social deberán habilitar la interconexión y validar la CURP de los usuarios para prestar servicios.
Además, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ha ordenado que a partir del 9 de enero de 2026, toda línea móvil quede asociada a una persona física o moral, utilizando la identificación oficial y la CURP como requisito. Esto significa que las compañías de telefonía deberán resguardar los datos personales de sus clientes bajo la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
El objetivo de este sistema es combatir la extorsión y el fraude, pero también plantea riesgos para la privacidad y la seguridad de los datos personales. La pregunta que se plantea es: si la CURP ya es la fuente única de identidad de las personas, ¿quién protege a quien habla en reserva? La ley de identidad no deroga el secreto profesional, pero el riesgo es que la interconexión de registros y la asociación de líneas móviles con CURP puedan usarse más allá de su fin original.
Para los periodistas y los investigadores, es fundamental conocer las reglas y limitaciones del secreto profesional en la entidad donde se publica, y documentar cómo se obtuvo cada dato. El gobierno presenta el andamiaje como herramienta de búsqueda de personas desaparecidas y de combate al delito telefónico, pero también existe el riesgo de que se utilice más allá de ese fin.
En resumen, la ley de identidad en México ha establecido la CURP como la fuente única de identidad de las personas y ha creado un sistema de interconexión de registros para combatir la extorsión y el fraude. Sin embargo, plantea riesgos para la privacidad y la seguridad de los datos personales, y es fundamental que los periodistas y los investigadores conozcan las reglas y limitaciones del secreto profesional para proteger la privacidad de sus fuentes.