La mandataria de la República Mexicana, Claudia Sheinbaum, desestimó la existencia de una situación de emergencia en Mexicali, Baja California, una localidad situada en la zona limítrofe con los Estados Unidos. Esta declaración surge después de que la administración de Washington emitiera un aviso preventivo referente a un posible factor de riesgo en la región. Durante su comparecencia matutina, la jefa del Ejecutivo federal explicó que la advertencia norteamericana derivó de reportes preliminares sobre la supuesta presencia de una organización delictiva, una información que no estaba plenamente confirmada pero que motivó la difusión del comunicado por parte de la Embajada estadounidense con base en los datos de sus propias oficinas de inteligencia.
Sheinbaum Pardo puntualizó ante los representantes de los medios de comunicación que el gobierno mexicano no dispone de mayores precisiones respecto al trasfondo de dicha alerta. Explicó que la instrucción actual consiste primordialmente en mantenerse en estado de prevención y sostener esquemas de vigilancia en toda la demarcación de Mexicali. Asimismo, la gobernante precisó que tanto el Gabinete de Seguridad federal como las dependencias de orden estatal en Baja California permanecen atentas a las implicaciones de la advertencia emitida por el país vecino, reiterando que, hasta el momento, no se cuenta con indicios que confirmen un escenario de crisis focalizada.
Por parte del gobierno estadounidense, se determinó suspender de manera provisional el desarrollo de funciones oficiales y restringir los traslados de su personal hacia la capital de Baja California, la cual colinda de forma directa con la localidad de Calexico. Dicha determinación preventiva se aplicó a partir de este martes 25 de agosto bajo el argumento de enfrentar una potencial amenaza de carácter indeterminado, según consta en la notificación oficial que distribuyó el Consulado General de los Estados Unidos en la ciudad de Tijuana.
Adicionalmente, el departamento diplomático exhortó a los ciudadanos estadounidenses en la zona a mantenerse alejados de los recintos gubernamentales en Mexicali. De igual manera, se les recomendó buscar espacios seguros en caso de presentarse algún tipo de incidente violento, seguir con atención las directrices marcadas por las instituciones policiales y militares de México, y mantenerse permanentemente informados a través de los medios de comunicación locales. La presidenta Sheinbaum insistió en que el gobierno mexicano tampoco posee hasta ahora elementos adicionales para esclarecer el origen exacto de la advertencia norteamericana.
En el plano local, diversos reportes periodísticos señalaron que un grupo de la delincuencia organizada identificado bajo el alias de ‘Los Rusos’ tenía proyectado realizar agresiones armadas este martes contra las instalaciones de la Dirección de Seguridad Pública Municipal y las dependencias de la Fiscalía General de la República en Mexicali. Ante este panorama, Marina del Pilar Ávila, gobernadora del estado de Baja California, dio a conocer un reforzamiento en los despliegues de seguridad en la urbe, trabajando de forma coordinada con elementos pertenecientes a los tres órdenes de gobierno.
La titular del Ejecutivo estatal compartió a través de sus canales digitales que las labores de patrullaje, prevención y monitoreo se mantendrán de forma ininterrumpida a fin de salvaguardar el orden y la integridad de los habitantes de Mexicali. Este pronunciamiento por parte de Washington se suma a una serie de alertas previas motivadas por la coyuntura de seguridad en territorio nacional. Desde agosto del año 2025, el Departamento de Estado mantiene recomendaciones restrictivas que instan a evitar los traslados hacia seis estados de la República Mexicana, además de sugerir precauciones extremas en otros puntos del país ante la incidencia de delitos de alto impacto como homicidios, privaciones ilegales de la libertad, robos y extorsiones.