Aparte de ser novelista, Juan García Ponce (1932-2003) tuvo una producción de cierto modo “secreta” y, por lo tanto, menos conocida: la dramaturgia. Ediciones Odradek, que dirige la colección Biblioteca Juan García Ponce, ha publicado siete libros del ensayista, crítico literario y de arte yucateco. Ahora, presentan la obra de teatro inédita La noche transfigurada, desarrollada en tres actos y escrita entre 1957 y 1959, fecha que no se conoce con exactitud. Sólo se había difundido un breve fragmento a principios de los años 80 en la revista Casa del Tiempo.
La obra fue descubierta entre los papeles del autor en el Department of Rare Books and Special Collections de la biblioteca de la Universidad de Princeton, que conserva gran parte de su legado, sobre todo los manuscritos de las obras inéditas y, por extensión, “una nutrida parte de piezas de teatro escritas en su juventud”, explica Marco Antonio Cuevas, coordinador editorial. La edición estuvo a cargo de Alfonso D’Aquino, especialista en la obra de García Ponce.
Las publicaciones previas de Odradek incluyen las siguientes obras de teatro de García Ponce: Sombras, El canto de los grillos (1958), La feria distante (1959), Doce y una, trece (1961) y Catálogo razonado (1981). También publicaron el guion hecho con Juan José Gurrola para la película Tajimara (1965) y, recientemente, un libro realizado en conjunto con el fotógrafo Manuel Álvarez Bravo durante los Juegos Olímpicos de 1968.
Este es un proyecto de D’Aquino, fundador de la editorial, quien se propone publicar el trabajo disperso del escritor, es decir, el que no se incluye en las obras completas. Se ha comenzado con el teatro por ser lo menos publicado, aunque se continuarán con otros géneros. Se cuenta con “el apoyo y la autorización de la heredera, Mercedes García Oteyza”, señala Cuevas.
Según Cuevas, La noche transfigurada se nutre de muchas raíces autobiográficas del autor y, por lo tanto, su relevancia para los estudiosos y las personas que apenas se acercan a su obra. La historia se desarrolla en Mérida en la casa familiar de Francisco, un hacendado henequenero enfermo y en decadencia. Es el año 1939.
García Ponce se inició escribiendo cuentos, pero también teatro, desde joven, indica Cuevas. Al revisar el archivo de sus inéditos, “hemos visto que su paso hacia la narrativa se da después de varios intentos de escribir piezas de teatro que son obras terminadas. Al pasar a la narrativa parece que descarta su obra teatral, pero en realidad, aunque no lo diga, ésta siempre estuvo presente”, explica.
En el prólogo, Sombras de teatro, Javier García-Galiano parte del texto inédito encontrado por D’Aquino en Princeton para afirmar que “la lectura de las obras de teatro de Juan García Ponce importa menos como una curiosidad para adeptos en busca de indicios y minucias peculiares o una cacería oficiosa de escolásticos, que una revelación, que acrecienta la complicidad del lector con su creación literaria que naturalmente derivó en la dramaturgia, en la narrativa, en el ensayo, en la crítica, en el aforismo, que conforman un rompecabezas, que cada lector puede armar de maneras varias, cambiantes”.
La edición también incluye un dibujo del pintor Fernando García Ponce (1933-1987), fotografías de Guillermo Chon y páginas facsimilares de la obra. La intención de la editorial es publicar poco a poco la obra inédita del autor.