El primer cuadro de la ciudad de Querétaro contará con una novedosa opción de traslado ecológico y sin costo a partir del 11 de septiembre de este año. Esta iniciativa busca optimizar el desplazamiento de las personas por la zona histórica, promoviendo al mismo tiempo un modelo de movilidad respetuoso con el medio ambiente.
De acuerdo con los detalles compartidos por el presidente municipal, Felifer Macías Olvera, la fase inicial de este proyecto dispondrá de una flota de 15 vehículos eléctricos. Estos se organizarán a través de dos trayectos principales, denominados CH1 y CH2, diseñados para mantener un intervalo de paso estimado en 10 minutos por unidad.
El itinerario de estos transportes abarcará diversos espacios de interés turístico, áreas de comercio y zonas de servicios públicos en el centro. En el caso específico del circuito CH1, el trayecto enlazará a la Plaza Fundadores con arterias viales clave como Reforma, José María Arteaga, Melchor Ocampo y Juárez, integrando también en su paso a los emblemáticos jardines Zenea y Guerrero.
Por otro lado, la alternativa identificada como CH2 iniciará su recorrido desde el Jardín Zenea para transitar por Corregidora y 15 de Mayo, dirigiéndose hacia el Mercado de La Cruz, Damián Carmona y el Templo de La Cruz. Posteriormente, las unidades seguirán su curso por las vías 5 de Mayo, Pasteur y 16 de Septiembre, completando así el circuito de retorno a su base original.
En cuanto a los horarios de operación, el servicio estará disponible para la ciudadanía de lunes a viernes desde las 7:00 hasta las 21:00 horas. Para los fines de semana, las jornadas sabatinas comprenderán un horario de 8:00 a 21:00 horas, mientras que los domingos la actividad concluirá una hora antes, es decir, de 8:00 a 20:00 horas.
La adquisición de cada uno de estos vehículos ecológicos requirió un desembolso individual de 750 mil pesos. Asimismo, para garantizar el abastecimiento de energía de la flota, se concretó un convenio complementario enfocado en la infraestructura de recarga eléctrica que ascendió a un monto de 1.7 millones de pesos.
A lo largo de todo el mes de septiembre, los ciudadanos podrán abordar este transporte de forma enteramente gratuita y libre de requisitos. No obstante, al comenzar octubre, será indispensable que los pasajeros empleen la tarjeta de prepago del sistema Qrobús; esto servirá para llevar un registro preciso del flujo de usuarios y otorgar la facilidad de realizar transbordos gratuitos hacia los otros segmentos de la red de transporte público.
Por otra parte, en el contexto de la renovación del transporte público en la capital del país, se proyecta que para finales del año 2026 la administración de la Ciudad de México complete el reemplazo de más de medio millar de unidades, entre microbuses, furgonetas y camiones de pasajeros que ya cumplieron con su ciclo de servicio operativo, según lo establecido en el Segundo Informe de Gobierno.
A pesar de estos avances de renovación tecnológica, se estima que todavía permanecerán en circulación alrededor de 1,700 automotores antiguos que continuarán ofreciendo servicios de traslado a los usuarios de la red colectiva capitalina.
El retiro definitivo de estas unidades desgastadas pertenecientes al transporte concesionado responde a una estrategia integral para instaurar corredores de movilidad de nueva generación, dotados con autobuses de última tecnología que garantizan un traslado más seguro y eficiente.
Como ejemplo de estas acciones, la puesta en marcha del sistema Centrobús —el cual funciona mediante camiones impulsados por electricidad— conllevó la desincorporación de aproximadamente 150 vehículos antiguos, un proceso que demandó un financiamiento de 45 millones de pesos.
De igual manera, las mejoras aplicadas en el Servicio Zonal Xochimilco Centro permitieron dar de baja a un total de 110 microbuses antiguos para dar paso a flotillas modernas, lo cual representó un gasto público de 121 millones de pesos.
En lo que respecta al plan de chatarrización ejecutado en la Avenida Aztecas, las autoridades sacaron de circulación 99 vehículos fuera de norma para integrarlos a una línea de trolebuses, requiriendo un capital de partida equivalente a 6.3 millones de pesos.
Asimismo, los esfuerzos destinados al corredor de movilidad que conecta a Taxqueña, Xochimilco y Milpa Alta resultaron en el desmantelamiento de 45 microbuses en desuso. Estas unidades fueron reemplazadas por opciones de transporte de vanguardia tras canalizar recursos por 31.5 millones de pesos.
Finalmente, para consolidar el funcionamiento del Corredor Eléctrico de Tlalpan se requirió la jubilación de 90 microbuses tradicionales y la integración de nuevos vehículos, un ajuste operativo que significó una partida presupuestal de 86.4 millones de pesos.