Allegados a la víctima revelaron que la joven solicitó el auxilio de las fuerzas de seguridad pública momentos antes de la tragedia; no obstante, la respuesta policial demoró aproximadamente una hora en concretarse en el lugar del crimen.
El lamentable suceso ocurrió en la ciudad de Cuauhtémoc, Chihuahua, donde una joven de apenas 20 años de edad, identificada como Nicole Alexia Mingura Montes, perdió la vida de forma violenta. La víctima desempeñaba funciones profesionales dentro del servicio público, específicamente como operadora telefónica en el subcentro Centinela del número de emergencias 911.
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas de la Violencia por Razones de Género y de la Familia (FEM), las indagatorias iniciales apuntan a que se trató de un feminicidio perpetrado por la expareja sentimental de la mujer, quien posteriormente se habría quitado la vida en el mismo sitio.
Testimonios de personas cercanas a la operadora señalaron que, ante la inminente situación de riesgo, ella misma marcó a la línea de auxilio de su propio centro de trabajo para alertar sobre la amenaza que se cernía sobre su integridad. Lamentablemente, cuando los elementos policiales finalmente se presentaron en el domicilio señalado, ya no pudieron hacer nada por salvarla.
A raíz de este trágico desenlace, familiares y amistades de Nicole iniciaron una intensa movilización en diversas plataformas digitales y estados de mensajería instantánea. En estas publicaciones, exhortan a la población de los municipios de Chihuahua y Cuauhtémoc a comunicarse a la línea telefónica (625) 128 1100, utilizando la extensión 77079, con la finalidad de manifestar su rechazo y exigir que se sancione la presunta negligencia institucional que derivó en esta fatalidad.
En las quejas difundidas por el círculo cercano de la víctima, se recalca de forma contundente que los mandos responsables de la seguridad pública deben ser removidos de sus cargos por la falta de una respuesta oportuna. Los deudos sostienen que, de haberse enviado una unidad de vigilancia de inmediato o de haberse dado el seguimiento correspondiente a las alertas previas, el desenlace habría sido distinto, pues aseguran que existían evidencias claras del acoso constante y de las amenazas de muerte que ejercía el agresor, identificado como Carlos, por lo que responsabilizan de la tragedia tanto al atacante como a la ineficacia de las instituciones.
Esta redacción periodística realizó múltiples intentos para entablar comunicación a través del número telefónico compartido por los seres queridos de la joven para recopilar más detalles del caso, sin embargo, en ninguna de las ocasiones se obtuvo contestación alguna por parte de los operadores.
Por otro lado, la representación de la Fiscalía General del Estado (FGE) en la región occidente detalló que agentes investigadores se desplazaron hacia un departamento habitacional localizado en la avenida Guerrero, en el cuadrante comprendido entre las calles 13 y 15, situado en la zona céntrica de Cuauhtémoc, para atender el reporte del suceso de sangre.
Las autoridades investigadoras informaron que en la escena del crimen fueron localizados los cuerpos de la pareja, y ambos presentaban heridas de gravedad causadas por impactos de proyectil de arma de fuego, consistentes con la dinámica de agresión descrita.
Con el objetivo de esclarecer el flujo de información sobre la llamada previa recibida en el sistema de emergencias, se buscó un posicionamiento por parte de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), no obstante, hasta el momento de redactar esta nota, no se ha obtenido una declaración oficial por parte de la dependencia gubernamental.
En paralelo, el Centro de Comando, Cómputo, Control, Coordinación, Contacto Ciudadano, Calidad y Comunicaciones de Inteligencia Artificial (C7-IA) difundió una esquela digital con tonalidades moradas, en la cual expresaron su profundo pesar por el deceso de quien fuera parte de su plantilla de personal de respuesta telefónica.
El gráfico conmemorativo, que ostenta las insignias institucionales de la SSPE, manifestaba las condolencias más profundas hacia los deudos de la trabajadora, anhelando que encuentren resignación, paz y fortaleza espiritual para sobrellevar la pérdida irreparable de su compañera de labores.
Finalmente, frente a las versiones iniciales que circulaban en diversos sectores sobre la supuesta vigencia de una medida de protección judicial o una orden de restricción en favor de Nicole contra su agresor, la FEM aclaró oficialmente que no existía ningún trámite de esa naturaleza registrado previamente.