La alianza entre Morena y el Partido del Trabajo (PT) ha comenzado a mostrar signos de agotamiento, especialmente cuando se trata de definir quién encabezaría las candidaturas para las elecciones de 2027. El PT ha acusado a Morena de no respetar los acuerdos establecidos para definir a los candidatos a través de encuestas, mientras que el partido guinda sostiene que el método acordado se ha aplicado y que las mediciones solicitadas por sus aliados sí se han realizado.
El conflicto se centra principalmente en la definición de las llamadas coordinaciones estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, posiciones que anteceden a las candidaturas para las 17 gubernaturas que estarán en disputa el próximo año. Hasta ahora, Morena ha definido 10 de esas coordinaciones y las inconformidades se han hecho visibles particularmente en Guerrero, Zacatecas, Baja California y Quintana Roo.
Alberto Anaya, dirigente nacional del PT, acusó a Morena de incumplir los acuerdos establecidos entre los tres partidos para definir las candidaturas. Según Anaya, en junio se había acordado realizar dos tipos de mediciones: una primera encuesta interna de Morena para definir finalistas y posteriormente una segunda, con una metodología previamente acordada, en la que participarían también los perfiles propuestos por el PT y el Partido Verde.
El PT sostiene que esa segunda etapa no se ha realizado como fue pactada y reclama además la instalación de una mesa técnica para definir la metodología y otra jurídica para dar seguimiento al proceso. Por su parte, Morena sostiene una versión diferente, afirmando que sí se realizaron las encuestas espejo solicitadas en los estados donde fueron planteadas y que los resultados respaldaron las designaciones.
El reclamo subió de tono con Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en la Cámara de Diputados, quien reconoció que su partido no tendría por sí solo la fuerza para ganar una gubernatura, pero aseguró que sí tiene los votos suficientes para modificar el resultado en algunas entidades.
Sandoval también advirtió que el PT podría competir por separado en algunos estados durante 2027 y planteó que una ruptura electoral ahora podría tener consecuencias para la relación entre ambos partidos rumbo a 2030.
Del otro lado, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, ha insistido en que su partido quiere mantener la alianza. Reconoció las diferencias, pero sostuvo que la relación entre ambas fuerzas no está terminada y llamó al PT a privilegiar los proyectos y principios que comparten.
Incluso planteó que, si el PT decide tomar una ruta electoral propia, las coincidencias podrían retomarse posteriormente, siempre que el partido mantenga su carácter de fuerza política de izquierda y conserve coincidencias con el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
Montiel también recordó que Morena, PT y Verde han tenido diferencias en votaciones y procesos anteriores, sin que ello haya impedido posteriormente alcanzar acuerdos.
Las inconformidades se han presentado en Guerrero, Zacatecas, Michoacán, Baja California, Quintana Roo y otros estados donde los partidos aliados tienen aspirantes propios o cuestionan las definiciones realizadas por Morena.
En Zacatecas, el PT llegó a congelar temporalmente la coalición después de la designación de Verónica Díaz, mientras que en Michoacán la inconformidad gira en torno a la exclusión de Raúl Morón del proceso. En Baja California, el PT ya había condicionado la continuidad de la alianza a que Morena no eligiera a Julieta Ramírez.
Por su parte, Manuel Velasco, coordinador del PVEM en el Senado, llamó a transparentar las encuestas y pidió privilegiar la unidad. El senador señaló que el PT tiene presencia suficiente en municipios, distritos y entidades como para que sus votos puedan resultar determinantes en una elección cerrada.
Mientras los partidos intentan resolver el conflicto, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió no intervenir públicamente. Cuestionada sobre las diferencias entre Morena y el PT, respondió: “No me voy a meter”, al considerar que se trata de asuntos relacionados con la alianza electoral y que corresponde a los partidos resolverlos.
Sheinbaum, sin embargo, defendió el método de las encuestas como el mecanismo establecido por Morena para elegir a quienes encabezan las coordinaciones estatales, municipales y distritales.
La postura deja la negociación en manos de las dirigencias partidistas, mientras el calendario electoral avanza y las definiciones comienzan a generar inconformidades.