Morelia, Michoacán, 12 de septiembre de 2026. La Secretaría de Turismo estatal (Sectur) destaca que la K’uinchekua, conocida como “La Fiesta de Michoacán”, ha consolidado su posición como un espacio vital para la preservación y difusión de las tradiciones purépechas. Este evento, organizado por el Gobierno estatal, se desarrolla en las Yácatas de Tzintzuntzan, un lugar emblemático en la cultura purépecha, y ha avanzado a través de cinco ediciones desde 2022.
Cada edición de la K’uinchekua ha centrado su atención en distintos aspectos de la tradición cultural. En 2022, las comunidades indígenas fueron las protagonistas; en 2023, se enfatizó la preservación y difusión de las tradiciones; en 2024, se destacó la transmisión de saberes a niñas, niños y jóvenes; en 2025, se reconoció a las mujeres como guardianas, creadoras y transmisoras del patrimonio, y en 2026, se celebraron las Fiestas Patronales de los pueblos originarios. Estas ediciones no solo buscan exhibir la riqueza cultural de Michoacán, sino que también fortalecen la cadena de transmisión del conocimiento entre generaciones.
Uno de los valores turísticos principales de la K’uinchekua es el convite, un recorrido por las calles de Tzintzuntzan que integra al Pueblo Mágico en la experiencia. Este evento permite a turistas y visitantes interactuar con la música, danzas y indumentaria de las comunidades, al tiempo que se promociona la gastronomía, las artesanías y otros productos locales, contribuyendo a la economía de quienes mantienen vivas estas manifestaciones culturales. Según Roberto Monroy García, titular de la Sectur, este evento proporciona un espacio para que las comunidades compartan sus tradiciones, lo que fortalece la identidad y el orgullo cultural de los habitantes de Michoacán.
La participación de cientos de portadoras y portadores de tradición, provenientes de municipios como Tzintzuntzan, Apatzingán, Puruándiro, Ichán, Ihuatzio, Santa Fe de la Laguna, Nuevo San Juan Parangaricutiro, Sicuicho, Turícuaro, Quiroga y Cherán, así como expresiones reconocidas como los Tlahualiles de Sahuayo, la danza T’arhe Uarharicha de Pamatácuaro, los Moros de Zacán y la Orquesta Flor de Dalia de Jarácuaro, demuestra la amplia participación y el valor que se le da a estas comunidades en la celebración de la K’uinchekua. Este evento no solo es un importante espacio cultural y turístico, sino también un foro para la preservación y transmisión de la riqueza cultural de Michoacán a través de las propias comunidades.