La Cámara de Diputados recientemente recibió la iniciativa de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que busca establecer un marco regulatorio para la modernización de los pagos en el país. La propuesta tiene como objetivo crear un entorno más seguro, eficiente y transparente para los pagos electrónicos, pero sus implicaciones en el sector de las estaciones de servicio son objeto de debate.
Entre los aspectos más relevantes de la iniciativa se encuentra el artículo 13, que establece el mecanismo para que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determine los sectores estratégicos y actividades relevantes donde el pago digital será la única forma de pago aceptada. Aunque la ley no menciona explícitamente a las estaciones de servicio, su inclusión en esta categoría podría tener graves consecuencias para el sector.
La posición de los empresarios gasolineros es que no se oponen a la modernización de los pagos, pero pidieron que se realice con diálogo, gradualidad y garantías de continuidad del suministro. Ellos sostienen que la decisión sobre el medio de pago corresponde al consumidor, no a la estación de servicio, y que cualquier cambio debe ganarse por conveniencia para el usuario.
La inclusión de las estaciones de servicio en los sectores estratégicos podría crear un riesgo significativo para el sector, ya que dependerían de terminales, conectividad, energía eléctrica, bancos adquirentes y sistemas de despacho, lo que podría provocar parálisis en la venta en caso de una falla en cualquiera de estos eslabones.
Otro riesgo es el de comisiones bancarias, tiempos de dispersión, contracargos y fraude con tarjetas, que no existen en las operaciones de contado. La iniciativa contempla una excepción por “contingencia” que permitiría aceptar efectivo temporalmente, pero aún no define reglamentariamente qué constituye una contingencia ni cómo se acredita.
La implementación de la ley podría tener graves consecuencias para el sector de las estaciones de servicio, y es fundamental que se considere la opinión de los empresarios gasolineros y se realice un diálogo constructivo para encontrar una solución que beneficie a todos.