México – Las Fuerzas Armadas de ambos países han emprendido una colaboración militar para fortalecer la seguridad en la frontera que separa Tijuana y San Diego. Como parte de este plan, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) puso en marcha la Operación Águila Alta, cuyo objetivo es identificar y suprimir a las aeronaves no tripuladas utilizadas por organizaciones delincuenciales. Estos drones son empleados por grupos criminales para vigilar la actividad de las fuerzas de seguridad y facilitar el tráfico de drogas y personas.
Este operativo surge del acuerdo firmado el 16 de agosto pasado entre la Sedena y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Dan Driscoll, que permitirá a las Fuerzas Armadas mexicanas acceder al mercado militar digital estadounidense para adquirir drones y sistemas de neutralización a precios competitivos. Esta acción se basa en el modelo táctico exitoso aplicado en Ciudad Juárez y El Paso en el mes de marzo.
El plan integral para contener la frontera se divide en dos fases estratégicas. La Sedena resalta que cada fuerza armada opera dentro de sus respectivos territorios, asegurando el respeto a la soberanía nacional y el principio de responsabilidad compartida.