El Gobierno de México manifestó formalmente su descontento ante el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, debido a la reciente práctica de repatriar ciudadanos mexicanos hacia territorios de Centroamérica como Guatemala y Honduras. Este reclamo fue dado a conocer por la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien además destacó que el diálogo binacional se dio en un contexto donde el tránsito migratorio hacia el norte ha registrado un descenso dramático del 96 por ciento.
Durante la reunión, que la funcionaria calificó como respetuosa y amable, las autoridades nacionales fijaron una postura firme al rechazar rotundamente que los connacionales expulsados por la administración estadounidense sean desplazados a una tercera nación. Rodríguez enfatizó que el Estado mexicano jamás ha puesto trabas ni reparos para recibir de forma directa a sus ciudadanos devueltos.
En el encuentro con los medios en Palacio Nacional —el cual fue encabezado por Rodríguez debido a que la presidenta Claudia Sheinbaum padece un fuerte cuadro gripal—, la encargada de la política interna reiteró que, si bien se respetan las determinaciones soberanas de Washington en materia migratoria, existe un desacuerdo claro con el hecho de que se envíe a los mexicanos a otro país antes de su retorno a suelo patrio.
A pesar de que las dinámicas de movilidad humana acapararon la agenda del encuentro, la secretaria de Gobernación puntualizó que la mesa de trabajo también sirvió para darle seguimiento a los compromisos bilaterales previos y revisar diversos aspectos clave de la seguridad a nivel regional.
En otro tema de la agenda pública, Rodríguez rindió informe sobre su reciente recorrido de tres días por cinco demarcaciones del estado de Michoacán. Explicó que dicha gira tuvo como propósito evaluar el panorama social de la entidad más allá de los despliegues policiales, sosteniendo encuentros con sectores de la producción de berries, representantes de la Iglesia y habitantes de diversas comunidades locales.
Finalmente, la funcionaria sostuvo que este viaje permitió medir el progreso en la atención a las causas estructurales de la problemática en Michoacán, independientemente de los operativos de la fuerza pública. Subrayó que, para el gobierno federal, el desarrollo social constituye un eje fundamental dentro de la Estrategia Nacional de Seguridad, enfocado en garantizar que la juventud cuente con oportunidades reales en los ámbitos académico y laboral.