La Liga de Naciones se convirtió en un escenario para las grandes estrellas del fútbol europeo el viernes pasado, con actuaciones memorables que dejaron su huella en la competición. Robert Lewandowski y Kevin de Bruyne, dos de los nombres más destacados del panorama futbolístico, se alzaron con la victoria en sus respectivos partidos, aunque no sin antes ofrecer un show de goles y habilidad.
De Bruyne, el eterno creador de juego del Napoli, demostró una vez más su capacidad para dominar un partido en el campo. A los 35 años, sigue siendo un referente para sus compañeros de selección. Su doblete en la victoria de Bélgica sobre Turquía en la Liga A fue un ejemplo de su estilo de juego, marcando los dos primeros goles de su equipo en el partido. “Intento liderar con el ejemplo y ellos me siguen con facilidad”, confesó el mediocampista belga. “Siento que todavía puedo aportar y lo estoy disfrutando, y eso es lo principal”.
Otros goles destacados también se produjeron en el Stade de France, donde Italia impidió que Zinedine Zidane llevara a Francia a la victoria en su debut como seleccionador en casa. El equipo local, con Michael Olise marcando en el minuto 55, parecía destinado a ganar, pero una mala defensa permitió que Alessandro Bastoni igualara el marcador a mitad de la segunda parte. El resultado final fue un empate 1-1, con Francia liderando el Grupo 1 con siete puntos, seguido de Bélgica con seis, Italia con cuatro y Turquía sin puntos.
En la Liga B, Robert Lewandowski se convirtió en el máximo goleador de la competición al marcar un triplete para encabezar la goleada de Polonia sobre Rumania, que jugó con 10 hombres. El delantero del Chicago Fire, de 38 años, provocó y convirtió un penalti a los 24 minutos, y luego puso el 2-0 en el 47 y cerró la victoria con su tercer gol. Edin Džeko, por su parte, se despidió de la selección de Bosnia-Herzegovina tras casi 20 años de carrera internacional, en un empate 1-1 con Suecia en la Liga B.
Finalmente, Irlanda del Norte también se unió a la fiesta, venciendo a Ucrania 3-0 en Eslovaquia, con Ciaron Brown anotando dos veces.