La difusión del patrimonio histórico de México en el ámbito internacional ha alcanzado una meta sobresaliente al registrar la asistencia de aproximadamente 3.8 millones de espectadores. Este logro se debe a un conjunto de seis exhibiciones enfocadas en las culturas originarias del país, las cuales han sido albergadas en importantes recintos museísticos de España, Francia y la República Popular China.
Los balances correspondientes a estas iniciativas culturales fueron dados a conocer por las autoridades federales en el marco de la habitual rueda de prensa matutina celebrada el pasado 21 de agosto, una sesión encabezada por la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez.
Durante la presentación, el titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, subrayó el impacto internacional de estas galerías itinerantes, las cuales permiten proyectar ante el público de diversos continentes la inmensa riqueza y profundidad del legado arqueológico nacional.
El recorrido internacional contempla propuestas como “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, presentada en territorio español, la cual congregó a más de 375 mil personas. Asimismo, en la capital francesa, la propuesta “Mexica. Regalos para los dioses del Templo Mayor” atrajo a 200 mil asistentes, una cifra idéntica a la registrada por la muestra “Mesoamérica antigua: naturaleza y arte”, llevada a cabo en Pekín, China.
El público asiático ha mostrado una respuesta masiva ante estas colecciones. Muestra de ello es “Jaguar, tótem de Mesoamérica”, proyecto que itineró por las regiones chinas de Henan, Liaoning y Chengdú acumulando un público de 1.2 millones de visitantes. Por otro lado, la exposición “Mayas: ceiba y cosmos”, que recorrió salas en Pekín, Henan y Hebei, alcanzó una convocatoria de 1.5 millones de espectadores.
A este abanico de difusión se suma “Espacios Sagrados. Civilizaciones del México Antiguo”, una muestra abierta al público el pasado 8 de julio en las instalaciones del prestigioso Museo de Shanghái, en China, donde ya contabiliza la afluencia de 300 mil personas.
Esta exposición particular montada en Shanghái ofrece un recorrido analítico e icónico por los vestigios de cuatro de los complejos culturales más influyentes de la época prehispánica: la civilización olmeca, la teotihuacana, la maya y la mexica.
Para hacer posible el montaje de “Espacios Sagrados”, se coordinó el traslado de 804 piezas históricas. De este catálogo, 745 elementos proceden directamente de los acervos administrados por el INAH, mientras que 46 bienes fueron facilitados por el Museo de Arqueología de Xalapa, en Veracruz, y 13 unidades más se integraron mediante el préstamo del Museo Amparo de Puebla.
Dentro del repertorio expuesto destacan obras de incalculable valor arqueológico, como la efigie esculpida de Mictlantecuhtli, desenterrada en 1994 en el recinto del Templo Mayor. Igualmente resalta la pieza conocida como el Señor de las Limas, un ícono olmeca localizado durante la década de los sesenta en el municipio de Jesús Carranza, Veracruz.
El público internacional también puede apreciar el ajuar mortuorio perteneciente al soberano K’inich Janaab’ Pakal, rescatado en 1952 en el Templo de las Inscripciones en la zona de Palenque, Chiapas. A esta selección se añade la escultura denominada Ancestro Fundador, extraída en el año 2014 del conducto subterráneo localizado debajo del Templo de la Serpiente Emplumada en Teotihuacan.
A la par de estos resultados en el extranjero, el director del INAH compartió detalles sobre un reciente hallazgo dentro del territorio nacional, específicamente en el municipio de Cintalapa, Chiapas, en un enclave cavernoso bautizado como “Cueva Mundo Zoque”.
El personal técnico del instituto acudió a la zona en enero de 2026 dando seguimiento a reportes emitidos por la propia comunidad. Los trabajos arqueológicos realizados entre los meses de febrero y junio permitieron el rescate de 13 depósitos ofrendatorios que resguardaban 179 objetos prehispánicos, cuya temporalidad corresponde al periodo Clásico Tardío.
Entre las particularidades del entorno subterráneo, los especialistas documentaron intervenciones en las formaciones de estalactitas y estalagmitas, adaptadas intencionalmente para evocar figuras humanas o las fauces del monstruo de la tierra.
La iconografía identificada en el material cerámico y utensilios abarca representaciones de jaguares, tecolotes, siluetas humanas y motivos botánicos, entre los que destacan las espinas del árbol de ceiba impresas en la vasijas recuperadas.
Con el propósito de garantizar el resguardo y conservación integral de la Cueva Mundo Zoque, el INAH mantiene un esquema de trabajo interinstitucional en el que participan la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, la Secretaría de Turismo del estado de Chiapas y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.