En el aniversario de un año desde el trágico asesinato del estudiante Jesús Israel en el plantel del CCH Sur, la Dirección General del Colegio de Ciencias y Humanidades ha reconocido que, ante situaciones de riesgo, cualquier protocolo puede presentar falencias. A fin de mejorar, se están implementando nuevas estrategias de capacitación para los integrantes de las Comisiones Locales de Seguridad (CLS) y se continúa con el esfuerzo de formar al personal de base para responder a emergencias.
María Patricia García Pavón, directora general del CCH, explicó en entrevista que en el caso de una situación similar, la prioridad hoy sería establecer una comunicación inmediata y un control efectivo de los accesos al plantel. Además, se ha definido de manera más clara la distribución de tareas entre los integrantes de las CLS.
“Una comunicación inmediata y control de acceso. La distribución de tareas está mucho más definida y clara para cada integrante de la Comisión Local de Seguridad”, subrayó García Pavón.
Durante el último periodo vacacional, se dedicó tiempo a capacitar a los miembros de estas comisiones, considerados los primeros respondientes en situaciones que comprometan a la comunidad del CCH. Sin embargo, reconoció que la capacitación del personal de base sigue pendiente.
“Cualquier protocolo es falible, nada es perfecto, pero para eso es muy importante capacitar a nuestro personal de manera permanente”, afirmó la directora.
Además de estas medidas, el CCH implementa revisiones aleatorias de mochilas y mantiene una campaña llamada “Mochila segura desde casa”. García Pavón explicó que es imposible revisar 7 mil mochilas en la mañana y otras 7 mil en la tarde, por lo que las revisiones se realizan de manera aleatoria y en días específicos.
“La respuesta de las familias y de los estudiantes ha sido, en general, positiva, pues las revisiones no tienen una intención punitiva. Dos alumnos son la excepción, pero no la regla”, explicó.
Las revisiones se complementan con medidas físicas para reforzar la seguridad, como la instalación de torniquetes, la mejora de iluminación y trabajos de poda. La estrategia también incluye redes de apoyo entre estudiantes, actividades de autocuidado y prevención, así como coordinación con autoridades locales para atender las condiciones de seguridad en el exterior de los planteles.
A un año del homicidio, el CCH no realizará un homenaje luctuoso y en su lugar, conmemorará la fecha con una jornada enfocada en salud mental, prevención de la violencia y reconstrucción de la comunidad. La decisión responde a una petición de los padres de la víctima, quienes solicitaron evitar actos que pudieran revictimizar a la familia.
“Los padres nos han solicitado no mantener ese contacto. Dejaron el área de apoyo psicológico y nos piden que su hijo no sea revictimizado”, señaló García Pavón.
La directora general destacó que los estudiantes y profesores que requirieron acompañamiento después de los hechos recibieron intervenciones de distintas áreas universitarias. A un año de los hechos, García Pavón sostuvo que la seguridad requiere una respuesta permanente y coordinada, ya que “la seguridad es todos los días y todos los días las circunstancias cambian”.
El CCH promoverá hoy la jornada “De la memoria a la paz: sanando el CCH Sur”, con actividades que comenzarán desde las 7:30 horas. Habrá charlas sobre cultura de paz, talleres sobre emociones, miedo, prevención de la violencia, inclusión, convivencia y redes de apoyo, además de ejercicios de escritura y reflexión. En el lugar donde ocurrió el homicidio se elaborará un mural, actividades de bordado, escritura y construcción de mapas de espacios seguros.
La fecha se convertirá también en una revisión sobre cómo ha cambiado este plantel a un año de lo ocurrido.