La llegada del presidente de Corea del Sur, Lee Jae-Myung, al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en el Estado de México, marcó el inicio de una visita de tres días que busca fortalecer la relación comercial y de inversión entre ambos países.
Lee Jae-Myung desembarcó en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, acompañado por su esposa, Kim Hea Kyung, y una comitiva del gobierno surcoreano, a las 19:00 horas del miércoles 23 de septiembre de 2026. Fue recibido por el canciller mexicano, Roberto Velasco, con una guardia de honor militar y una alfombra roja.
La agenda oficial de la visita comenzará el jueves con una cumbre bilateral con Claudia Sheinbaum, donde se discutirán asuntos comerciales, culturales y educativos. El viernes, el presidente surcoreano participará en un foro empresarial y visitará la sede de la K-Expo, donde Corea del Sur presentará programas de inversión en México. Su regreso está previsto para el sábado.
Corea del Sur busca ampliar su comercio y inversión en México, reforzar las cadenas de suministro y impulsar la cooperación en inteligencia artificial, digitalización, industria aeroespacial y defensa. También analiza la posibilidad de participar en los planes mexicanos de modernización militar.
La delegación surcoreana prevé discutir proyectos de energía y suministro de minerales, ya que México cuenta con recursos naturales como el petróleo crudo, mientras que Corea del Sur busca diversificar sus fuentes energéticas ante las interrupciones ocasionadas por el conflicto en Oriente Medio.
Un total de 560 empresas surcoreanas tienen presencia en México, según estimaciones de Seúl. La Cancillería mexicana señala que más de 2 mil compañías del país asiático operan en territorio nacional. Además, Corea del Sur es el quinto socio comercial de México, con un intercambio de 29 mil 700 millones de dólares durante 2025.
La visita de Lee Jae-Myung forma parte de su gira por Norteamérica, que comenzó en Nueva York, donde participó en la Asamblea General de la ONU y sostuvo reuniones diplomáticas. Su llegada ocurre mientras México busca diversificar sus alianzas económicas, en paralelo a la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá (T-MEC).