Desde el próximo mes de noviembre, los hogares de Coahuila, y en particular la Región Laguna y la zona norte, verán un cambio en sus recibos de luz, debido a la finalización del subsidio de verano implementado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Este beneficio, que durante seis meses disminuyó el costo de la energía, se ha extendido a más de 20 millones de hogares, cerca del 42 por ciento de los que cuentan con servicio eléctrico.
El subsidio de verano ampliaba los rangos de consumo básico e intermedio a precios más bajos, permitiendo a las familias utilizar más kilowatts-hora sin pasar a tarifas más costosas. Sin embargo, a partir del 1 de noviembre, los consumos en estas categorías comenzarán a incrementarse, reduciendo la cantidad de kilowatts-hora que se pueden consumir a precios más bajos.
El riesgo de caer en la Tarifa DAC (Doméstica de Alto Consumo), sin ningún subsidio gubernamental, será mayor, lo que puede triplicar el costo del recibo. Para identificar si el subsidio ya ha concluido, basta con revisar la fecha de corte del recibo. Si el periodo de facturación es posterior al 31 de octubre, se observará un cambio en el escalonamiento de precios y un aumento en el costo por kilowatt-hora.
Es recomendable que los hogares tomen medidas para moderar el uso de enfriadores y aire acondicionado. Especialistas recomiendan ajustar el termostato a 24 o 25 grados, limpiar filtros de aire acondicionado cada 15 días, aprovechar la ventilación natural en madrugadas, utilizar ventiladores de techo para mejorar la circulación del aire, aislar el hogar con cortinas térmicas y desconectar aparatos que no se utilicen, conocidos como “vampiros energéticos”.
El fin del subsidio de verano ha sido un alivio significativo para muchas familias, pero con la llegada de noviembre, será crucial prever y ajustar hábitos para evitar caer en la tarifa DAC, donde el costo de la energía se dispara. Es momento de actuar y adaptarse para enfrentar las nuevas tarifas.