Este lunes 2 de noviembre, las escuelas de Santa Cruz, en las islas Galápagos, se vieron afectadas por la suspensión de las clases presenciales debido a una emergencia causada por las inundaciones. Esta medida se extiende a todos los planteles del cantón y permanecerá en vigor hasta que las autoridades determinen que existen condiciones seguras para retornar a las aulas. No se ha establecido una fecha específica para el retorno.
El Ministerio de Educación implementó esta modificación en la modalidad de clases para instituciones fiscales, fiscomisionales, municipales y particulares. La decisión se tomó tras la declaratoria de emergencia emitida por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal, en respuesta a los daños causados por el temporal que azotó la zona del viernes 30 al sábado 31 de octubre.
Las lluvias provocaron inundaciones en viviendas, afectaron vías de comunicación y obligaron a algunas familias a abandonar sus hogares. Los sectores de Bellavista, La Unión y Las Cascadas fueron particularmente afectados. Sus habitantes continúan en el proceso de recuperación de sus pertenencias y limpieza de sus casas.
La decisión de suspender las clases fue tomada con el objetivo de asegurar la seguridad de estudiantes, docentes y personal escolar. En su lugar, se aplicará la fase 2 del Plan de Continuidad Educativa, que incluye el uso de fichas pedagógicas, recursos educativos flexibles y contenidos curriculares prioritarios.
La suspensión se mantendrá mientras la emergencia y la Alerta Roja Nacional estén en vigencia, o hasta que el COE Cantonal determine que las condiciones sean seguras para un retorno progresivo a las aulas. Las autoridades educativas continuarán monitoreando la situación y coordinarán las acciones necesarias para proteger a estudiantes, docentes y familias.