Desde el martes en curso, las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, que dictan educación básica en México, deben limitar el acceso y uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y otros equipos electrónicos personales durante todo el horario escolar, incluidos los intervalos.
Esta disposición, que forma parte del Acuerdo 09/09/26, fue publicado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el Diario Oficial de la Federación el pasado 22 de septiembre. Su objetivo principal es disminuir las distracciones y mejorar la concentración de los estudiantes.
A pesar de no prohibir el ingreso de teléfonos a las escuelas, se establece que estos no pueden ser utilizados durante las actividades académicas, a menos que sean parte de ejercicios educativos previamente planificados y supervisados por los maestros. La norma incluye excepciones para situaciones de emergencia, necesidades de salud, discapacidades, accesibilidad y casos extraordinarios en la comunidad escolar.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, anunció que esta disposición afectará a un sistema nacional que atiende a 34.1 millones de estudiantes, supervisados por 2.2 millones de profesores en 263 mil 600 escuelas.
Para el nivel medio superior, cada institución definirá sus propias regulaciones a través de acuerdos con docentes y padres de familia. En el caso de las universidades, no hay una prohibición general, sino que se respetará la autonomía de cada institución para establecer sus propias normas.
Entre los motivos que respaldan esta medida, la SEP realizó una consulta a más de 650 mil maestros, en la cual 80% reportó dificultades de atención en sus alumnos, 79% señaló problemas para recordar información, y 71% mencionó cansancio o somnolencia. Además, 81% consideró necesario regular el uso de dispositivos móviles en las escuelas.