México, Avanzada (20/10/2026).— El gobierno federal ha identificado y abordado un importante escándalo relacionado con el contrato de distribución de medicamentos en el Estado de México, donde una empresa privada no solo desempeñaba funciones de distribución sino también administraba las farmacias de los hospitales públicos. Este contrato, que se extendió desde 2022 hasta 2023, resultó costoso para el erario, con un monto estimado de aproximadamente 1,700 millones de pesos.
En la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark García Dobarganes, explicó que el contrato para 2023 solo ascendía a unos 872 millones de pesos, pero formaba parte de un esquema que delegaba tareas de suministro y manejo de medicamentos a empresas privadas. Clark resaltó que los mecanismos de contratación mediante licitaciones y subastas fueron modificados, lo que permitió reducir en un 32% el costo anual del servicio, mientras que la cantidad de medicamentos transportados mensualmente aumentó entre un 30% y un 40%.
Según el funcionario, el esquema anterior implicaba sobrecostos por pieza que podrían superar el 50% o 60%. Clark indicó que este caso es parte de una revisión más amplia de los contratos de adquisición y distribución de medicamentos e insumos médicos, y que aún existen acuerdos que deben modificarse para incorporar sus operaciones a la red pública de distribución y reducir la participación de intermediarios.
En cuanto a las compras consolidadas, el gobierno federal ha realizado adquisiciones para 2027 y 2028 por un aproximado de seis mil millones de piezas de medicamentos e insumos para la salud, incluyendo tratamientos oncológicos y materiales de curación para hospitales y centros de salud del país. Clark explicó que la estrategia consiste en comprar directamente a los fabricantes, siempre que sea posible, y realizar subastas inversas para obtener mejores precios. Con los precios actuales, las adquisiciones correspondientes a 2025 y 2026 habrían costado alrededor de 45 mil millones de pesos adicionales, mientras que para el nuevo periodo de compras se prevé gastar otros 35 mil millones, lo que resulta en un ahorro conjunto de casi 70 mil millones de pesos.
Además, el subsecretario afirmó que el historial de cumplimiento de las empresas será considerado en las nuevas contrataciones, y que aquellos proveedores que hayan incumplido sus compromisos de entrega podrán quedar descalificados de los procedimientos de adquisición.
Finalmente, Clark indicó que los ciudadanos pueden consultar información sobre medicamentos adquiridos, cantidades, proveedores y precios en la plataforma oficial de compras consolidadas de la Secretaría de Salud. Sostuvo que el nuevo esquema busca disminuir los costos sin reducir las cantidades de medicamentos e insumos destinados a las instituciones públicas de salud.