La gobernadora de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, se manifestó firmemente en contra de la violencia contra las mujeres, señalando que en el estado no hay lugar para la impunidad en este tipo de delitos. En un comunicado emitido a través de sus redes sociales, el mandatario se refirió a los recientes hechos que involucran a un servidor público del Colegio de bachilleres (Cobach) y solicitó a la dirección general que se tome medidas en consecuencia.
Se trata de Ulises Grajales Niño, quien se desempeñaba como director de Vinculación en el Cobach y ha sido acusado públicamente de cometer presunta violencia familiar contra su pareja sentimental. El gobernador solicitó la separación del cargo del funcionario y la designación de una persona sustituta, mientras las autoridades competentes llevan a cabo las investigaciones necesarias para determinar la situación de acuerdo a la ley.
En este sentido, Ramírez Aguilar enfatizó la importancia de respetar el debido proceso y las instancias encargadas de esclarecer los hechos, garantizando que la persona denunciante reciba la atención y protección que establece la ley. “Nuestra postura es clara: cualquier señalamiento de violencia contra una mujer debe atenderse con seriedad, responsabilidad y conforme a la ley”, subrayó.
Por su parte, el fiscal de Chiapas, Jorge Luis Llaven, informó que una vez recibida la denuncia por violencia familiar, se procedió a la investigación de los hechos. “He instruido a un grupo especializado de ministerios públicos, agentes de investigación y peritos de la Fiscalía de Distrito Metropolitana y Fiscalía de la Mujer para que se aboquen de manera inmediata a las investigaciones”, indicó.
Llaven agregó que en las próximas horas se informará sobre los avances de la investigación, garantizando que no habrá impunidad ante ninguna conducta de violencia contra las mujeres.