Imágenes y videos de una estructura flotante con una pantalla publicitaria en la Bahía de Banderas, frente a las costas de Puerto Vallarta, Jalisco, han comenzado a circular en redes sociales y han provocado reacciones entre habitantes, turistas y usuarios de internet.
La imagen del dispositivo fue capturada en días recientes mientras proyectaba anuncios comerciales desde el mar, una práctica que ha generado cuestionamientos sobre el uso del espacio marítimo con fines publicitarios y su posible impacto en el paisaje del destino turístico.
Las fotografías y grabaciones muestran una estructura metálica instalada sobre el agua, equipada con una pantalla de gran tamaño que puede ser observada desde distintos puntos de la costa. Según la información difundida, el proyecto pertenece a Oceanic Marketing, una empresa mexicana dedicada a la publicidad marítima y que promociona este tipo de espacios bajo el concepto “donde tu marca domina el horizonte”.
La compañía señala que sus formatos pueden utilizarse para promoción turística, difusión cultural, concientización ambiental y comunicación de interés social. La presencia de la pantalla generó opiniones divididas, aunque diversos usuarios expresaron su rechazo a través de redes sociales.
Entre las críticas principales se encuentra el impacto visual que podría generar la estructura en una zona reconocida por sus playas, paisajes, atardeceres y atractivos naturales. Algunos usuarios también cuestionaron si este tipo de publicidad debe instalarse en espacios marítimos de destinos turísticos y bajo qué condiciones debería realizarse.
El 21 de septiembre, el Gobierno Municipal de Puerto Vallarta solicitó la intervención de autoridades federales para verificar la presencia de este tipo de embarcaciones y determinar si cuentan con las autorizaciones correspondientes. El presidente municipal, Luis Ernesto Munguía González, señaló que el aprovechamiento del espacio marítimo para actividades comerciales requiere revisar aspectos relacionados con la navegación, la protección ambiental y el uso de bienes nacionales.
Ante las reacciones generadas, Oceanic Marketing informó mediante sus redes sociales que atenderá cualquier requerimiento formal de las autoridades y proporcionará la información necesaria sobre su operación. La empresa también indicó que la embarcación fue construida en Mazatlán, Sinaloa, por una compañía mexicana especializada en el sector naval, ingeniería y construcción de artefactos marítimos. Además, aseguró que cuenta con autorización de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Capitanía de Puerto.
El caso mantiene abierto el debate sobre el uso comercial del espacio marítimo y el equilibrio entre las nuevas formas de publicidad y la imagen natural de Puerto Vallarta.