El Aeropuerto Internacional de Cancún ha experimentado su caída más significativa en términos de operaciones aéreas en los últimos años, con un registro de 289 vuelos entre llegadas y salidas el martes, una cifra que no se había alcanzado desde el 2026. Esta disminución marca el final de una racha de caídas que comenzó durante el verano y ha afectado gravemente a la terminal aérea. A partir del 9 de agosto, la cantidad de vuelos diarios comenzó a bajar, y a partir del 26 de agosto, la cifra no superó los 380 operaciones, lo que indica una tendencia dramática en el tráfico aéreo.
El impacto del descenso en el número de operaciones también se ha reflejado en el tráfico de pasajeros. En agosto de 2026, el aeropuerto movilizó a 2,108,534 pasajeros, un 9.3% menos que en el mismo mes del año anterior. El mercado internacional, en particular, ha sufrido una caída del 15%, pasando de 1.4 millones a 1.19 millones de viajeros. Según el Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sustentable (Starc) de la Universidad Anáhuac Cancún, en el acumulado de enero a agosto, la terminal registró 19.2 millones de pasajeros, lo que representa una pérdida de 845,000 internacionales en comparación con 2025.
El director del aeropuerto, Carlos Trueba Coll, y la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, han atribuido la crisis al conjunto de factores, incluyendo la quiebra de Spirit Airlines, el reajuste de flotas por el Mundial de fútbol, el incremento en el costo de la turbosina, las operaciones migratorias en Estados Unidos, y la menor demanda en el mercado estadounidense, el más importante para el destino.
La disminución en el tráfico de operaciones y pasajeros pone a la región caribeña de México en un estado de alerta, especialmente durante la temporada de transición hacia el invierno, cuando el destino suelen recuperar dinamismo. Por otro lado, el Aeropuerto Internacional de Tulum ha asumido un papel crucial al convertirse en un punto de recepción para mexicanos repatriados desde Estados Unidos. Según la secretaria de Gobierno, Cristina Torres Gómez, cada viernes arriban uno o más aviones con connacionales deportados, lo que se coordina con la Secretaría de Gobernación, la Defensa Nacional y la Secretaría de Salud.
En esta operación, los repatriados reciben una tarjeta de la Secretaría del Bienestar, y el Gobierno de Quintana Roo facilita su regreso a los estados de origen. Durante el pasado viernes, se registró la llegada de tres aviones con 393 personas a bordo, todas provenientes de otros estados de la República. Esta dinámica semanal confirma la importancia de Tulum como un nodo logístico en los procesos de repatriación, lo que resalta la magnitud de los flujos migratorios entre México y Estados Unidos.