La Ciudad de México se ha consolidado como un potente motor de emprendimiento económico. Con 462,732 unidades económicas registradas, nuestra capital ocupa el segundo lugar en este indicador entre todas las entidades federativas. Lo más destacable es que más del 98% de estas empresas son pequeñas y medianas (Mipymes). De manera similar al resto del país, es fundamental reconocer que los pequeños negocios no solo representan la principal fuente de empleo para una vasta porción de la población mexicana, sino que también contribuyen con más de la mitad del Producto Interno Bruto (PIB). El esfuerzo constante diario realizado tanto por miles de emprendedores como por sus trabajadores es el pilar que sostiene y impulsa el avance nacional. Por ello, si buscamos robustecer tanto la microeconomía como la macroeconomía de nuestra metrópoli, resulta imperativo centrarnos en los retos específicos y las necesidades que enfrentan nuestros empresarios locales.
Desde Coparmex CDMX hemos desarrollado un conjunto detallado de recomendaciones orientadas a mejorar integralmente el entorno empresarial de la ciudad. Además del ya disponible Semáforo Económico (consultable en coparmexcdmx.org/semaforo-economico-de-la-ciudad-de-mexico), proponemos una iniciativa trascendental: la creación de una Ley Municipal para el Emprendimiento, un modelo exitoso implementado previamente en naciones como España, Colombia y Guatemala. Sugerimos a la jefa de gobierno, Clara Brugada, establecer una institución pública dedicada exclusivamente a salvaguardar los intereses de las Mipymes, ya que nuestra ciudad depende enormemente de su actividad. Dada la falta constante de acceso a créditos de calidad, junto con el desconocimiento sobre óptimas prácticas administrativas y comerciales, se ha documentado que poco más del 50% de las Mipymes llegan a sobrevivir por dos años. A pesar de ello, aquellas que logran superarla mantienen una vida promedio de operación de 8.4 años.
En consecuencia, esta propuesta legal busca la fundación del Instituto del Emprendimiento. Su misión fundamental sería capacitar a los emprendedores para que puedan gestionar sus negocios desde el inicio con las mejores prácticas posibles, estimular el nacimiento de nuevas empresas y facilitar el acceso al financiamiento crucial que necesitan para trascender la mera supervivencia e iniciar una etapa de crecimiento sostenido.
La propuesta también incluye establecer laboratorios tecnológicos de innovación. El potencial transformador de las tecnologías es inmenso, capaz de generar riqueza sin precedentes y cambiar sociedades enteras; no obstante, desarrollarlas implica un proceso complejo, extenso y extremadamente costoso, y el éxito nunca está garantizado. Por esta razón, el Estado emerge como la única entidad idónea para financiar proyectos tan arriesgados en plazos mediano y largo plazo. Estos laboratorios actuarían coordinando los esfuerzos entre el sector académico, las esferas gubernamentales y la iniciativa privada, enfocándose en desarrollar tecnologías que aborden directamente los desafíos de la ciudad. Adicionalmente, estas innovaciones servirá como base para que los emprendedores puedan crear productos altamente competitivos y originales, generando así un aumento significativo y cualitativo del empleo.
Finalmente, desde Coparmex CDMX demandamos una significativa simplificación de los procesos burocráticos que actualmente representan un cuello de botella insuperable para nuestros empresarios. Según el Índice de Burocracia 2024 emitido por el Adam Smith Center for Economic Freedom, cumplir con las diversas regulaciones impone a las pequeñas empresas la carga aproximada de 589 horas anuales—lo cual equivale casi a 25 días laborales—. Es crucial notar que gran parte de estos trámites resultan excesivos o son redundantes. Este tiempo representa una oportunidad perdida en producción y mejora operativa, lo que conlleva un enorme costo de oportunidad. Por ello, sugerimos eliminar cinco procedimientos burocráticos innecesarios que actualmente estrangulan a nuestros empresarios.
En Coparmex CDMX, no hacemos señalamientos: ofrecemos propuestas concretas. Estas iniciativas están destinadas a invertir la tendencia negativa y no solo posicionarán a las Mipymes para alcanzar todo su potencial, sino que establecerán un ecosistema colaborativo donde el Estado, la academia y la iniciativa privada puedan trabajar conjuntamente, catalizando así una riqueza beneficiosa para toda la ciudadanía.