Periodistas Unidos. Ciudad de México. 25 de octubre de 2026.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) asiste a siete de cada diez adultos, y según los datos desde 2019, los trabajadores asegurados han aumentado de 20 a casi 23 millones, mientras que los pensionados han pasado de 4.3 a 6.3 millones. Estos datos son fundamentales para comprender la complejidad de la situación de la institución, que Melecio, un peluquero crítico de la Cuarta Transformación y televidente habitual, describe como “lo mejor que tiene México”.
Para abordar esta gigantesca demanda, se han incorporado 109,000 trabajadores adicionales, entre ellos 28,000 enfermeros y 39,000 médicos especialistas. Durante los dos primeros años del actual gobierno, se inauguraron siete hospitales, con otros ocho más programados para entrar en funcionamiento próximamente y 19 en construcción. La meta es sumar 10,000 camas hospitalarias para 2030. También se han abierto 17,000 turnos de medicina familiar en horarios vespertinos y fines de semana, lo que permitió a los médicos familiares, columna vertebral del sistema, ampliar los servicios especializados de hemodiálisis, trasplantes, cáncer infantil y atención de infartos.
No obstante, este avance no es suficiente después de 36 años de capitalismo salvaje en los servicios de salud, desde Guillermo Soberón Acevedo (con Carlos Salinas) hasta José Narro Robles (con Enrique Peña). La presidenta del IMSS subraya que es necesario modernizar y digitalizar todos los procesos para el beneficio de los ciudadanos, aunque señala que el diagnóstico es certero pero los ejemplos que proporciona son desafortunados.
Además, se ha ampliado el número de “medicamentos controlados”, lo que implica que el paciente debe obtener una “contrarreferencia” impresa, autorizarla en la Unidad de Medicina Familiar, y presentarla en farmacia para que el farmacéutico pueda dispensar el medicamento. Esto ha generado estupidez burocrática que pone en jaque la medicina preventiva.
La mandataria también menciona que la destitución del dirigente sindical es un asunto interno que no puede resolver, y que Zoé Robledo continuará al frente del IMSS. Se promete incrementar el salario y abordar las problemáticas internas, el desabasto de medicamentos y material quirúrgico. El IMSS es un organismo tripartito, compuesto por el gobierno, sindicatos y empresarios, y no una dependencia del Ejecutivo federal.