Morelia.— La contaminación de los ríos, la explotación minera y las comunidades obligadas a abandonar sus hogares son temas que Rodrigo Plá y Laura Santullo abordan en su película Nuevos. A través de la aventura, la amistad y la fantasía, estas realidades son presentadas al público infantil.
En la presentación de la cinta en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el director y la guionista expusieron sobre la relación entre la trama y los conflictos ambientales que enfrentan diversas comunidades en México.
Basada en la novela Llegaron con el viento de Santullo, Nuevos sigue a Tiana, una niña que llega con su familia a un nuevo pueblo, donde, junto con Mateo, Tomás y el perro Nube, emprende una aventura para descubrir qué está contaminando el agua.
“No se trata de una historia única ni de un caso específico. Naturalmente, está basada en la realidad. La minería, la contaminación ambiental y la apropiación del territorio por parte de algunos que quieren adueñarse de lo que es de todos son problemáticas reales”, explicó Santullo en conferencia de prensa.
La guionista considera que discutir estos problemas desde temprana edad es necesario, ya que forman parte del entorno en el que crecen miles de niñas y niños.
“A veces se dice que hay ciertas cosas de las que no se habla con los niños, pero lo que no les cuentas se convierte en un hueco, en una laguna de sentido. Para mí eso es un error, porque ese vacío termina llenándose con cualquier fantasía o cualquier cosa”, señaló.
“Es mejor abrir conversaciones. Ésa es la realidad de muchos niños en México: la contaminación y otras problemáticas que aborda la cinta, como las personas intoxicadas y quienes prefieren irse de un sitio a otro. Son situaciones que ocurren en muchas comunidades del país. ¿Qué mejor que abrir una conversación con los niños, que van a ser los adultos de mañana y que tal vez puedan hacerlo mejor que nosotros?”.
En la cinta, la investigación de los protagonistas los lleva a colaborar pese a sus diferencias y a las barreras que suelen separar a quienes pertenecen a una comunidad de quienes llegan a ella.
“Queríamos que los protagonistas de la historia fueran niños y que, por lo tanto, la posible resolución o la puerta para resolver los problemas surgiera de ellos. Al final, la película también habla de la importancia de unirnos en torno a ciertas ideas y reflexiones, así como del cuidado de nuestra propia tierra. Por eso son niños quienes van a buscar las pistas de lo que está ocurriendo”, explicó Plá.
El realizador también destacó la posibilidad de construir una historia en la que la imaginación infantil conviva con los problemas del mundo adulto, sin perder el sentido de aventura que sostiene la película.
“Nos importaba que fueran ellos quienes reflexionaran sobre lo que está pasando y encontraran la manera de emprender algo para mejorar las cosas. Siempre, por supuesto, sin olvidar que, desde la mirada de un niño, lo que estamos viendo es un cuento: una historia contada por un niño para otros niños, en la que también hay fantasía y aventura”, afirmó.
La película compite en la Sección de Largometraje Mexicano del FICM, después de su estreno mundial en el Festival de Locarno, Suiza. Su llegada a Morelia también estuvo acompañada por una discusión sobre su clasificación B, que el equipo pidió reconsiderar para facilitar el acceso del público infantil.
Para Plá y Santullo, el cine puede abrir un espacio para que las nuevas generaciones conozcan los conflictos que afectan a sus comunidades y se imaginen otras formas de enfrentarlos.