Jorge Sánchez, defensa del Atlas FC, relata cómo su madre luchó por alimentar a la familia durante su infancia en Torreón, compartiendo anécdotas de los sacrificios que hizo para apoyarlo en su sueño de jugar al fútbol.
En un podcast titulado Cracks y Mortales, el futbolista de 28 años recordó que su familia, con recursos limitados, logró comprar un automóvil, aunque sin frenos. “Mi mamá juntó lo que pudo y compró un carro, pero no tenía frenos”, contó con humor.
Recordó cómo su madre conducía con cuidado, a la mitad de la velocidad, para evitar accidentes. “Usaba el freno de mano para detenernos”, agregó, describiendo el viaje a los entrenamientos de Santos Laguna con detalles vivos.
Los viajes eran una parte integral de la rutina diaria, que comenzaba después del trabajo de su madre y podía extenderse hasta tarde. “Nos íbamos comiendo en el carro para ahorrar”, comentó, contando cómo compartían el camino con el desayuno.
Jorge Sánchez explicó que, aunque comía bien en el club, buscaba llevar algunos alimentos a casa. “Llevaba la comida a mi mamá y a mi hermana. Comíamos y nos sentíamos bien”, recordó, destacando la importancia de los alimentos en momentos difíciles.
Estos recuerdos, aunque difíciles en el momento, hoy son fuentes de gratitud para el futbolista. “Hoy me doy cuenta de que esos momentos fueron fundamentales en mi camino”, comentó.
La historia de Jorge Sánchez resalta la determinación de su madre y su compromiso con su sueño, así como el esfuerzo colectivo para superar las dificultades económicas en su camino hacia el fútbol profesional.