En Francia, las protestas sociales continuaron el sábado, dejando como resultado más de 2.000 personas detenidas y daños materiales significativos en numerosos establecimientos comerciales. Las fuerzas del orden francesas informaron que al menos 600 funcionarios resultaron heridos durante los incidentes de violencia.
Según el ministro del Interior, Laurent Núñez, la mayoría de los actos violentos fueron cometidos por “varios miles de individuos de tendencias ultraizquierdistas que se propusieron atacar edificios públicos y las fuerzas de seguridad”. Además, se denunciaron acciones de vandalismo y saqueos en numerosos comercios en varias ciudades francesas.
En un comunicado, Núñez resaltó que estos hechos son una actualización provisional y que se están realizando controles para obtener un balance más preciso. La situación en el terreno sugiere que las protestas se descontrolaron, con enfrentamientos y ataques a edificios públicos y comercios.
Las cifras oficiales indican considerables daños materiales, especialmente en los cientos de comercios atacados. El ministro del Interior también subrayó la gravedad de las lesiones sufridas por los funcionarios de seguridad, resaltando que se trata de un balance preliminar y que se espera un informe más completo en el corto plazo.