La Carrera Panamericana reunió a 72 vehículos de 12 categorías y a pilotos de 12 países, generando una vibrante atmósfera festiva entre las familias y los aficionados al automovilismo en el estado de Veracruz. El evento transcurrió por diversos sectores del estado, desde la zona sur hasta la Macroplaza de Xalapa, donde se destacó el entusiasmo de los participantes y el apoyo de los locales.
En entrevista, el secretario de Turismo estatal, Igor Rojí López, resaltó la importancia de la Carrera Panamericana para proyectar a Veracruz en el ámbito internacional, gracias a la difusión que realizan los pilotos a través de sus redes sociales. La presencia de competidores provenientes de países como la República Checa, Estados Unidos, Argentina, Francia y España, contribuye a dar a conocer los diversos destinos turísticos de la entidad.
“La afición al automovilismo en Veracruz es muy grande, y el ingreso de la Carrera Panamericana el 16 de octubre pasado demostró eso con la multitud de personas que asistieron a observar los vehículos, incluso con sus familias. Fue un día de fiesta, un día de celebración”, destacó el funcionario.
Rojí López explicó que los participantes de la Carrera Panamericana comparten sus experiencias y los lugares que recorren en sus plataformas digitales, lo que favorece la visibilidad internacional de Veracruz. Además, acentuó que la competencia es una de las más emblemáticas del automovilismo, con 39 ediciones desde 1950 y 1988, y se mantiene como uno de los eventos de mayor relevancia en su tipo.
Entre los vehículos participantes se encuentran un Studebaker de 1957 y diversos modelos Porsche, elementos que atraen a los aficionados y subrayan la diversidad histórica de los automóviles presentes en la Carrera. Durante la primera jornada, los competidores recorrieron aproximadamente 718 kilómetros, con un recorrido más corto programado para el día siguiente.
Finalmente, el secretario de Turismo subrayó la respuesta del público, que refleja el interés existente en Veracruz por eventos deportivos y turísticos. Estos eventos no solo fomentan la convivencia familiar, sino que también permiten mostrar la riqueza cultural y la hospitalidad del estado a visitantes nacionales e internacionales.