La atleta originaria de Canadá, Donna Jean Wilde, de 61 años de edad, se ha convertido nuevamente en el foco de atención dentro del ámbito deportivo internacional tras destrozar su propia marca mundial de la plancha abdominal más prolongada, logrando mantenerse en dicha postura estática durante cinco horas de forma ininterrumpida.
Mediante este impresionante reto, la experimentada deportista reapareció en los registros oficiales de los Guinness World Records, evidenciando de manera contundente que los años no representan un impedimento al momento de evaluar y llevar al extremo su capacidad de resistencia física.
El acontecimiento tuvo lugar en el marco del protocolo inaugural de los Huntsman World Senior Games, un torneo de carácter multideportivo enfocado específicamente en adultos que cuentan con 50 años o más. Dicha competencia se lleva a cabo anualmente durante el mes de octubre en la localidad de St. George, dentro del estado de Utah, en los Estados Unidos, congregando a competidores provenientes de diversas disciplinas.
Es importante recordar que la propia Donna Wilde había establecido previamente la marca mundial en el mes de marzo del año 2024, cuando contaba con 59 años de edad. En aquel momento, logró sostener la postura corporal por un lapso de cuatro horas, treinta minutos y once segundos, una marca que ahora dejó atrás tras añadir casi treinta minutos más de aguante.
Adicionalmente a este importante reconocimiento de resistencia, la competidora canadiense se hizo acreedora a un segundo registro al concretar un total de mil 575 lagartijas en el transcurso de una hora. Sus destacados resultados la han transformado en un referente indiscutible para aquellos atletas veteranos que buscan desafiar las barreras corporales en etapas maduras de la vida.
El nuevo reto físico se gestó a raíz de una iniciativa conjunta entre la propia Wilde y Kyle Case, quien se desempeña como director ejecutivo de los Huntsman World Senior Games, planificando el evento desde medio año antes. La prueba dio inicio formalmente a las 15:03 horas y finalizó exactamente a las 20:03, una vez que la atleta cumplió con el tiempo estipulado de cinco horas.
Durante todo el desarrollo de la prueba, Donna Jean Wilde conservó los antebrazos y las puntas de las extremidades inferiores firmemente apoyados sobre la superficie, mientras el resto del torso permanecía suspendido y completamente recto. Un panel de jueces se encargó de vigilar la ejecución mediante turnos rotativos de sesenta minutos con el propósito de garantizar el cumplimiento estricto de las normas establecidas para la plancha abdominal.
La protagonista de esta gesta es una profesora que ya se encuentra jubilada, con experiencia laboral en el área de fisioterapia, además de ser madre de cinco descendientes y abuela de doce nietos. Su historia de vida deja en evidencia que el ejercicio ha sido un pilar fundamental en su rutina diaria, incluso tras haber superado diversos obstáculos que la obligaron a replantear sus métodos de preparación física.
Los inicios de Wilde en este tipo de ejercicio se remontan a más de diez años atrás, época en la cual sufrió un percance físico en la muñeca que le impedía ejecutar actividades convencionales como el trote o el levantamiento de pesas. Ante tal escenario restrictivo, descubrió en la plancha abdominal una opción viable para conservar su condición física sin lastimar su articulación.
Con el transcurso de los años, la ciudadana canadiense logró optimizar su postura y construyó la fuerza muscular indispensable para soportar la posición durante lapsos cada vez más extensos. Su reciente hazaña la ha devuelto a la primera plana de las plataformas digitales, donde su veteranía y rendimiento corporal han generado una enorme fascinación.
Este nuevo registro obtenido por Donna Wilde complementa sus marcas deportivas previas y consolida su posición dentro del sector de los récords de resistencia humana. La ratificación oficial definitiva de estas cinco horas quedará sujeta a la revisión y validación final por parte de la organización de los Récords Guinness.