En la región de Quintana Roo, autoridades sanitarias confirmaron la presencia de un virus de la rabia en una zorra gris encontrada en el estacionamiento de un supermercado de Cancún. El animal, que fue localizado en el estacionamiento de Bodega Aurrera, en avenida Kabah, Supermanzana 248, Benito Juárez, rasgó la piel de una niña de tan solo un año de edad, quien resultó con un rasguño en uno de sus dedos.
De inmediato, la menor fue atendida por personal médico y se le aplicó la vacuna antirrábica como medida preventiva. Según informó la Secretaría de Salud, la niña se encuentra en buen estado de salud y, hasta la fecha, no se han registrado casos de rabia en humanos en la entidad.
Personal especializado capturó al animal y lo trasladó al Centro de Control Animal, Asistencia y Zoonosis para su evaluación. Debido a la necesidad de realizar estudios especializados, el ejemplar fue sometido a eutanasia y posteriormente se enviaron muestras al Laboratorio Estatal de Salud Pública. Los análisis confirmaron la presencia del virus de la rabia, perteneciente al género Lyssavirus, de la familia Rhabdoviridae.
Las autoridades sanitarias activaron medidas de vigilancia epidemiológica y solicitaron la colaboración de la población para identificar a otras personas que pudieran haber tenido contacto con el animal. La recomendación también se extendió a aquellos que hayan permitido que sus mascotas interactuaran con el animal, debido a la posibilidad de exposición al virus.
Las personas que se encuentren en esta situación se pidieron que se comunicaran al número de emergencias 911 o al teléfono 998 888 6640, disponible de lunes a viernes, de 8:00 a 16:00 horas, para recibir orientación y seguimiento médico. También se les indicó que pudieran acudir a la unidad de salud más cercana.
La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central y puede transmitirse a los seres humanos mediante el contacto de saliva infectada con heridas o mucosas, principalmente a través de mordeduras. Una vez que aparecen los síntomas clínicos, la enfermedad es prácticamente siempre mortal, por lo que la atención médica inmediata después de una posible exposición resulta fundamental.
Las autoridades instaron a la población a evitar tocar, alimentar, capturar o manipular animales silvestres, incluso cuando estos se encuentren en calles, estacionamientos o zonas habitacionales. El caso permanece bajo vigilancia epidemiológica, mientras las autoridades buscan descartar nuevas exposiciones y garantizar la atención preventiva de quienes pudieron haber tenido contacto con el ejemplar infectado.