El Pentágono anunció que la ejecución por fusilamiento del exmayor Nidal Malik Hasan, condenado a muerte por el ataque de 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas, será transmitida en directo el próximo 3 de diciembre. Hasan, un exmiembro del Ejército y psiquiatra, abrió fuego contra 13 personas, dejando a otras 32 heridas.
La decisión ha provocado una reacción de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que advirtió que transmitir una ejecución en directo constituiría una violación de la prohibición absoluta de la tortura. El organismo recordó que Naciones Unidas ha condenado la realización pública de ejecuciones en países como Afganistán e Irán, al considerarlas formas de trato o castigo cruel, inhumano o degradante.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, justificó la transmisión al señalar que la sociedad debe comprender las consecuencias de actos graves. Un portavoz del Pentágono confirmó a Reuters que el fusilamiento será transmitido en directo, aunque no se han detallado los detalles de la retransmisión.
La ejecución está programada para el 3 de diciembre a las 13:00 horas en Fort Hood, la misma base donde Hasan cometió el ataque. El presidente Donald Trump autorizó la ejecución mediante un pelotón de fusilamiento, a recomendación del secretario de Defensa. Si se lleva a cabo, será la primera ejecución realizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1961 y la primera ejecución por fusilamiento militar desde 1945.
La transmisión representaría un evento sin precedentes en Estados Unidos, donde ninguna ejecución estatal o federal ha sido televisada. La última ejecución pública legalmente autorizada se produjo en Kentucky en 1936.