Una trabajadora del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Ciudad Obregón, Sonora, Cintia Medina, denunció condiciones insalubres y deficiencias en el servicio médico en la institución. Aseguró que las instalaciones presentan problemas de filtración, lo que afecta directamente a los pacientes, incluidos los recién nacidos. Según Medina, la situación ha llegado a tal grado que se reportan heces fecales cayendo en las cunas de los bebés.
La enfermera general hizo pública su denuncia durante una manifestación de trabajadores, donde abordó la falta de medicamentos, materiales médicos y el alto nivel de sobrecarga laboral. “Las tuberías chorrean y todo el personal que aquí se encuentra conoce la situación. No me van a dejar callar y asegurar que las cunas de los niños se ven afectadas por filtraciones de material desconocido”, expresó Medina.
Las consecuencias sanitarias de estas condiciones preocupan a Cintia Medina, quien denunció que las quejas por problemas de salud suelen dirigirse a los médicos y enfermeras, incluso cuando se trata de pacientes niños. “¿Y a quién se le echa la culpa cuando se presentan complicaciones? A los médicos, a las enfermeras, quienes somos los primeros en enfrentarnos con los pacientes”, dijo.
Medina también informó sobre la falta de sistemas de aire acondicionado en funcionamiento, que afecta tanto a pacientes como a personal. “Los pacientes, los niños, los pacientes operados, sufren de calor. Nosotros nos aguantamos, pero esto es una terapia intensiva sin aires”, manifestó. Además, afirmó que los equipos de aire acondicionado se supuestamente revisan constantemente, pero los problemas persisten.
La enfermera señaló que la escasez de materiales médicos obliga a los trabajadores a comprar instrumentos con sus propios recursos, entre ellos oxímetros, baumanómetros, termómetros y glucómetros. También reportó la falta de pañales, jeringas, agujas y medicamentos básicos. “A veces ni paracetamol tenemos. Nada más para que se den una idea”, expresó.
Medina denunció la insuficiencia de personal, con enfermeras que deben atender a hasta ocho, diez o doce pacientes simultáneamente, y en algunos días festivos una sola persona puede quedarse a cargo de un piso completo. “¿Ustedes creen que sus familiares están seguros con esa carga excesiva de trabajo?”, preguntó.
Las denuncias de Cintia Medina han generado una gran preocupación entre sus compañeros, quienes expresan que se han cansado de trabajar en tales condiciones. “La base ya se cansó, estamos hartos de trabajar en estas condiciones”, afirmó.
Finalmente, Cintia Medina pidió a los derechohabientes que se unan a las exigencias de mejoras en las condiciones hospitalarias, considerando que las deficiencias afectan a todos quienes necesitan atención médica. “Esta lucha no es solo de los trabajadores, es a beneficio de ellos más que de nosotros”, manifestó.