La Secretaría de Salud avanza decididamente hacia su objetivo de crear una República Sana, gracias a la implementación de dos pilares estratégicos: la prevención para reducir enfermedades y una mayor capacidad para mejorar la atención de las instituciones públicas de salud. Este ambicioso proyecto, presentado recientemente por el secretario de Salud, David Kershenobich, y el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, busca alcanzar un equilibrio perfecto entre prevención y capacidad de atención.
Entre las medidas preventivas destacan la aplicación anual de alrededor de 30 millones de vacunas contra la influenza, producidas en México, así como la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) para niñas y niños de quinto grado de primaria y la incorporación de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio para mujeres embarazadas. Estas acciones están diseñadas para proteger a las y los recién nacidos contra infecciones respiratorias graves.
En el ámbito escolar, se han realizado valoraciones de aproximadamente 11 millones de estudiantes de alrededor de 84 mil primarias públicas mediante mediciones de peso y talla, revisiones de salud bucal y visual, así como recomendaciones sobre alimentación y actividad física a través de la estrategia Vive Saludable, Vive Feliz. Esta iniciativa complementa la eliminación de alimentos de bajo valor nutricional en las escuelas.
Según el secretario de Salud, el consumo de refrescos disminuyó 2.2 por ciento y el de tabaco 7.1 por ciento. A través de Salud Casa por Casa se han otorgado 24.8 millones de consultas en los hogares, realizado 17.1 millones de pruebas de glucosa, colesterol y triglicéridos, y referido a cerca de 819 mil personas a unidades de atención.
Por otro lado, el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, informó que en dos años fueron inaugurados 33 hospitales: seis del ISSSTE, siete del IMSS y 20 del IMSS-Bienestar. En conjunto, estas unidades incorporaron mil 535 camas y representaron una inversión cercana a 24 mil millones de pesos. A estos proyectos se suman 45 hospitales actualmente en construcción y 75 en planeación. La meta es incorporar alrededor de nueve mil camas nuevas durante la administración, con una inversión superior a 180 mil millones de pesos en infraestructura del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
Además, se destinaron 15 mil 800 millones de pesos a equipo médico de alta tecnología, entre el que se encuentran 248 tomógrafos, cinco equipos PET/CT, 676 mastógrafos, 37 aceleradores lineales y 52 resonadores magnéticos. También se incorporaron 21 robots quirúrgicos para apoyar la realización de procedimientos de mayor complejidad, además de 650 quirófanos rehabilitados o modernizados.
En materia de abasto, el Gobierno de México destinó hasta 332 mil millones de pesos a medicamentos e insumos para la salud. Durante estos dos años se recibieron más de tres mil 182 millones de piezas correspondientes a tres mil 291 claves. Entre enero y agosto de 2026, la entrega de medicamentos e insumos a clínicas y hospitales aumentó 125 por ciento respecto del mismo periodo de 2025.
El fortalecimiento de la capacidad de atención también contempla la formación y contratación de personal. Durante estos dos años se asignaron más de 56 mil plazas para la formación de especialistas y se contrataron 26 mil 688 médicas y médicos, así como 22 mil 456 enfermeras y enfermeros. Este incremento de la capacidad se refleja en la atención otorgada: Las consultas de especialidad aumentaron 36 por ciento, al pasar de 23.3 millones entre enero y julio de 2024 a 31.7 millones en el mismo periodo de 2026.
En el mismo periodo, las cirugías crecieron 25 por ciento, de 1.5 millones a cerca de 1.9 millones, lo que representa aproximadamente 350 mil intervenciones adicionales. “Los avances son claros y la ruta está definida: ampliar la infraestructura, modernizar el equipamiento, formar y contratar personal, y fortalecer la confianza de la población en las instituciones públicas que garantizan el derecho a la salud”, concluyó Eduardo Clark.