En un partido plagado de tensiones, el mediocampista mexicano Héctor Herrera se convirtió en el centro de atención, esta vez por una razón nada agradable. En la disputada confrontación entre Houston Dynamo y Sporting Kansas City, el sábado 26 de septiembre, Herrera fue expulsado por la tarjeta roja, tras involucrarse en un incidente con el delantero Taylor Calheira.
La escena se desarrolló en el tiempo agregado de la primera mitad, cuando Houston ya se encontraba en inferioridad numérica 2-0. La agresión hacia Calheira, quien había sido objeto de un enfrentamiento previo con André Luiz, fue la chispa que desencadenó la reacción de Herrera. La expulsión, dada directamente por el árbitro, dejó a Dynamo con diez hombres en el campo y sin posibilidades de remontar la desventaja.
La derrota de Houston, quien había llegado a ocupar el primer lugar de la Conferencia Oeste en agosto, se convirtió en un revés importante en el tramo final de la temporada regular. Kansas City, por su parte, se llevó los tres puntos de Shell Energy Stadium, después de un partido en el que su delantero Calvin Harris se hizo merecedor de un gol decisivo.
La expulsión de Herrera vuelve a colocar en el foco su comportamiento disciplinario, especialmente en comparación con su incidente en los playoffs de 2024, cuando fue expulsado por escupir hacia el árbitro Armando Villarreal. La MLS posteriormente le impuso dos partidos adicionales de suspensión, tres encuentros en total, además de una multa económica.
El regreso de Herrera a Houston Dynamo, después de su etapa en Toluca, había comenzado con actuaciones destacadas. En abril, incluso marcó el gol de la victoria frente a Orlando City y fue incluido en el Equipo de la Jornada de MLS. Sin embargo, su último episodio vuelve a plantear dudas sobre su capacidad para mantener la disciplina en los momentos más críticos.
La multa que se le impuso a Taylor Calheira por simulación o exageración de una acción, en el minuto 48+, es un dato adicional que revela la complejidad de la situación. Lo que queda claro es que la expulsión de Herrera y el resultado del partido marcaron un punto de inflexión en la temporada regular de Houston Dynamo.
Este nuevo incidente no solo pone en entredicho la capacidad de Herrera para mantener la calma en los momentos más tensos, sino que también plantea dudas sobre su futuro en el club. La decisión de Houston de volver a contar con él en 2026, después de su etapa en Toluca, había generado expectativas sobre su capacidad para aportar estabilidad y calidad en el campo. Sin embargo, este último episodio vuelve a plantear cuestiones sobre su compromiso con la disciplina y el respeto por el árbitro.