El Instituto Tecnológico de Saltillo está listo para lanzar una innovadora sonda ambiental que permitirá medir con precisión las partículas suspendidas en la atmósfera y registrar condiciones ambientales en tiempo real. La iniciativa, desarrollada en colaboración con la empresa Roceel Servicios Especializados, utilizará un globo meteorológico impulsado por helio para elevar un picosatélite equipado con sensores, GPS y cámaras de alta definición.
El proyecto, liderado por Luis Javier Mona Peña, jefe del Departamento de Sistemas y Computación del Tecnológico de Saltillo, busca recopilar datos valiosos sobre la calidad del aire en la región. El dispositivo contará con sensores que medirán partículas en suspensión (PM) a distintas alturas de la atmósfera, incluyendo PM1, PM2.5, PM5 y PM10.
Una vez que el picosatélite alcance los 35 kilómetros de altura, se producirá la ruptura del globo meteorológico, lo que permitirá el descenso del equipo hacia la superficie. El GPS permitirá localizar el dispositivo y recuperarlo, aunque existe la posibilidad de que el dispositivo termine en la zona serrana debido a las condiciones atmosféricas.
Además de los instrumentos de medición, el picosatélite contará con tres cámaras de alta definición que registrarán el recorrido completo. La información recopilada será enviada a una plataforma en la nube en tiempo real, lo que permitirá a los investigadores monitorear las condiciones ambientales durante el vuelo.
La inversión total para desarrollar el proyecto es de 200 mil pesos, con una estimación de 150 mil pesos aportados por Roceel Servicios Especializados y el resto por el Tecnológico de Saltillo. El lanzamiento del proyecto se llevará a cabo en el estadio del Tecnológico de Saltillo y se presentará como una actividad académica en la que participarán estudiantes y se convocará a medios de comunicación.
El objetivo principal del proyecto es demostrar las capacidades de los alumnos del área de Sistemas en la creación de proyectos tecnológicos de mayor alcance. A su vez, se busca establecer una segunda etapa para 2027, en la que se buscará vincular con el Municipio de Saltillo para aprovechar los datos obtenidos y desarrollar mecanismos que permitan acercar la información sobre la calidad del aire a la población.
Entre las propuestas se encuentra la instalación de tótems en distintos puntos de la ciudad para que los habitantes puedan consultar las condiciones ambientales y determinar si existen concentraciones elevadas de partículas antes de realizar actividades al aire libre. Los datos también podrían enviarse mediante protocolos de comunicación a dispositivos o a las autoridades municipales encargadas del área ambiental.
La identidad del proyecto se reflejará en un elemento representativo: un peluche de burrito pardo que será colocado como testigo de honor durante el lanzamiento. El proyecto contará con la participación de estudiantes y profesores del Tecnológico de Saltillo, quienes trabajarán en estrecha colaboración para recopilar datos valiosos y contribuir al conocimiento sobre la calidad del aire en la región.